CARTA AL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS


Fundación s'Olivar
26.06.97


Excelentísimo Señor Bill Clinton

Presidente de los Estados Unidos

Señor Presidente :

Durante los últimos años la Fundación S´Olivar ha intentado abrirse al dolor absurdo e injusto que padecen tantos seres humanos, hermanos nuestros en esta misma existencia compartida. Desde el corazón más hondo de la plegaria una fuerza misteriosa nos empuja hacia la acción misericordiosa eficaz, una acción que apunte a las causas profundas de tantas injusticias como existe en nuestro mundo y de tanto sufrimiento como éstas conllevan.

Es así que últimamente el dolor de las poblaciones civiles de los Grandes Lagos africanos, sentido casi en nuestra propia carne, se nos viene haciendo cada vez más intolerable. A pesar de la distancia física, la herida que nuestro mundo tiene abierta en esa región es demasiado grande y vergonzosa como para desentenderse de ella. Es un holocausto que, como algunos otros antes, cuestiona a la humanidad misma como especie.

Señor Presidente, cientos de miles de seres humanos desarmados e indefensos - mujeres, niños y ancianos en su gran mayoría - acusados injusta y malévolamente de genocidas, están sufriendo sobre todo en Zaire, pero también en Burundi y Ruanda, una persecución feroz, enfermedades, grandes heridas en los pies, desprotección, terror permanente. Y, mientras tanto, aquí la vida sigue como si nada de todo eso estuviera sucediendo. Pero a algunos de nosotros nos resulta imposible convivir con tanta barbarie.

Es desde ese amor y desde ese dolor desde donde queremos que surja la lucidez necesaria para descubrir las causas profundas de esa tragedia, así como también el coraje para denunciar cuando es necesario y para, en la pequeña medida de nuestras posibilidades, buscar soluciones. Es sólo dentro de este marco como se pueden comprender las últimas acciones que nuestra Fundación, cuyo principal objetivo es fomentar la espiritualidad, ha venido realizando durante los últimos meses, acciones que pertenecen directamente ya al ámbito de la política, pues creemos que estas tragedias tienen raíces a la vez humanas y políticas. Como dice nuestro lema, pretendemos "Soñar y construir un mundo más fraterno en un entorno más habitable". Al igual que algunos de nuestros amigos, como el premio Nobel de la Paz Adolfo Perez Esquivel, pretendemos formar parte de la tercera generación del movimiento de la no-violencia, que iniciaron "soñadores" como Gandhi y Luther King y continuaron, entre otros, Vinoba y Lanza del Vasto.

Nuestras últimas acciones ( Marcha de Asís a Ginebra, Ayuno de denuncia y presión políticas de varias personas durante 42 días en Bruselas y Madrid, etc.) han venido recibiendo el apoyo de 19 premios Nobel (Adolfo Perez Esquivel, Elie Wiesel, Joseph Rotblat, Oscar Arias, Mairead Corrigan Maguire, Rigoberta Menchu, Arzobispo Desmond Tutu, Mikhail Gorbatchev, H.H. Dalai Lama, Int. Physicians for the Preventión of Nuclear Ward, Betty Willians, John Charles Polanyi, Rita Levi-Montalcini, Jean-Marie Lehn, Jean Dausset, Christian De Duve, Kenneth J. Arrow, François Jacob, Nadine Gordiner), de la Comisario Emma Bonino, de los diversos grupos políticos del Parlamento Europeo y de su presidente José María Gil Robles, del Secretario de Estado belga para la Cooperación Sr. Moreels, de cientos de O.N.G.s. y de decenas de personalidades internacionales. Con muchos de ellos hemos establecido una colaboración permanente.

A finales de febrero, en Bruselas, cuando nuestro ayuno de 42 días estaba por finalizar, llegaron los primeros y terribles testimonios sobre masacres sistemáticas de refugiados hutus, en el este de Zaire, por parte de las fuerzas tutsis que, junto con otras, forman la Alianza que aparentemente lidera Laurent Kabila. Entregamos personalmente dichos testimonios al Ministro del Exterior Sr. Matutes, al Presidente del Parlamento Europeo Sr. Gil Robles, a la Comisario Sra. Bonino y a docenas de otras personalidades. El paso de los meses ha ido confirmando la veracidad de estos. Pero, por desgracia, las conclusiones de las investigaciones y las evidencias de las pruebas llegan siempre cuando ya los genocidios se han consumado. Mientras aún se está a tiempo de detenerlos, el testimonio que dan los misioneros y los cooperantes, arriesgando incluso su propia vida, no sólo no es escuchado, sino que son acusados de parcialidad. En este caso, de parcialidad anti-tutsi.

Conscientes del papel decisivo que en esta inmensa tragedia juega el Presidente de los Estados Unidos, le hicimos llegar por aquellas mismas fechas, Sr. Presidente, una carta firmada por un numeroso grupo de premios Nobel y por los presidentes de los grupos políticos del Parlamento Europeo. Por esa misma razón, y habiendo conocido su visita a Mallorca junto con su esposa, invitados por sus Majestades los Reyes de España, nos hemos atrevido, dada la magnitud del drama a que nos referimos, a hacerle llegar dichos testimonios. Aprovechamos para adjuntarle hoy de nuevo una copia de la citada carta, así como el resumen de un informe sobre la situación en Zaire-Congo, Ruanda y Burundi, que recientemente nos solicitaron algunos premios Nobel.

Si su Vd. desea más información o documentación estamos a su entera disposición para proporcionársela, nosotros mismos o el misionero Miguel Parets, recientemente trasladado a Mallorca en grave estado, tras sufrir diversos problemas cardiacos al intentar defender a los refugiados que eran agredidos en los campamentos. En ese cruel dilema - tan doloroso para tantos misioneros y cooperantes - entre denunciar tanta barbarie o callar para poder seguir trabajando en la zona, el Padre Miguel, tras más de treinta años en la región, ha optado por lo primero.

Gracias, Sr. Presidente, por atendernos y por todo el interés y dedicación que sabemos tiene por todas estas cuestiones. Que Sra. Hillary y Vd. disfruten plenamente de estas pequeñas vacaciones en nuestra isla de Mallorca.

Atentamente