"En esta historia, sólo hay malos"
(Declaraciones de Filip Reyntjens a "Libération, 12.03.2004)
(Traducción: Ramón Arozarena)

 

¿Qué piensa usted de las conclusiones de la investigación dirigida por el juez Bruguière?

Corresponden a lo que se sabía. Ya en 1996, en mi libro dedicado a los tres primeros días del genocidio, mostraba que un haz de indicios apuntaba en dirección del FPR. Desde entonces, otros elementos han dado fuerza a esta tesis. Testimonios de desertores del partido de Paul Kagame, pero sobre todo otros indicios. Como ese elemento que yo no pude "documentar": según una fuente bien situada en Uganda, los misiles que alcanzaron el avión eran parte de un lote cedido por el ejército ugandés al FPR. Es poco probable que la rebelión los hubiera pasado luego a los extremistas hutu.

Si esta tesis se confirma, Kigali se va a encontrar en una posición terrible...

Totalmente de acuerdo. No obstante, hay que distinguir dos cosas: el hecho de que Bruguière tenga razón no quiere decir que el FPR sea responsable del genocidio, al menos en el sentido jurídico del término. Hay que ser claro sobre este punto. Los que cometieron el genocidio son una camarilla de extremistas hutu que, en su mayoría, se encuentran hoy ante el Tribunal penal internacional en Tanzania. Existe otro aspecto: todos sabíamos cuáles serían las consecuencias de este atentado. En otras palabras, el cálculo hecho por el FPR es muy cínico. Lo que contaba para él, y esta cuestión ha quedado confirmada en el libro del general Dallaire en otro contexto, era la victoria militar y la toma del poder. Si la investigación dice la verdad, hay que concluir, lo que es especialmente desgarrador, que el FPR estimó que con vistas a estos objetivos la superviviencia de un gran número de tutsi era algo secundario.

¿Era Habyarimana un blanco prioritario después de los acuerdos de paz de Arusha?

El FPR se había percatado en los meses precedentes que ya nada podía esperar de estos acuerdos. El movimiento rebelde había esperado obtener una posición suficientemente fuerte en el gobierno de transición para dirigir el país y había hecho todo lo posible para lograrlo estableciendo alianzas con elementos de la oposición no armada. Esto había fracasado. Y el FPR, como los extremistas hutu, se había reinstalado en una lógica de guerra.

¿La investigación puede poner en cuestión la manera como se lee la historia del genocidio?

Los responsables del genocidio siguen siendo los mismos. Por el contrario, los resultados de la investigación influyen en esta lectura de la historia, hecha de buenos y de malos: como se conocían a los malos, a los que se veía cometer un genocidio en directo en la televisión, los otros debían ser los buenos. Lo digo desde hace años, y es, por otra parte, la razón por la que tengo prohibida la estancia en este país, que esta no es una historia de buenos y malos, sino una historias de malos. Punto.

¿Pueden los responsables del FPR ser inculpados?

Normalmente, el juez Bruguière va a transmitir su informe al fiscal de la República y será éste quien decida o no la persecución judicial. Si lo decide, deberá dictar mandatos de arresto, peticiones de extradición, lo que es complicado. Algunas personas citadas en el informe están en Rwanda, otras en el extranjero. En lo que concierne a Paul Kagame, la cosa es sencilla: es el jefe de Estado en ejercicio y goza de inmunidad. No obstante, si no se presenta ante la justicia exclusivamente por cuestiones de inmunidad, ello planteará un problema a sus socios. Todo dependerá, creo, de la actitud de los americanos, holandeses y británicos. Si, por ejemplo, dicen "ya basta, hemos sido timados por este régimen que ha explotado el crédito del genocidio"... Tanto más cuanto se trata de un crimen de terrorismo, lo cual, en estos días, adquiere una dimensión especial.

Por Marie-Laure COLSON