Una organización humanitaria local
denunció hoy, lunes, "una campaña de represión" del Gobierno de la
República Democrática de Congo para impedir que la ONU investigue
la presunta matanza de refugiados por las tropas del presidente
Laurent Kabila.
Según la congolesa Asociación para la Protección de los Derechos Humanos, las víctimas de la campaña son los colaboradores de las Organizaciones No Gubernamentales, que están siendo "aterrorizados" para que no declaren ante la delegación de la ONU que trata de realizar la investigación.
Ese grupo humanitario aseguró que al menos dos trabajadores congoleses de esas organizaciones internacionales fueron detenidos "sin motivo", y que uno de ellos "fue torturado en prisión".
El Gobierno congolés ha acusado de "parcialidad" a la delegación de la ONU que trata de investigar en la RDC la presunta matanza de cientos de refugiados ruandese hutus por milicianos tutsis de su misma nacionalidad enrolados en las tropas de Kabila que conquistaron en mayo el poder en Kinsaha.
Kabila aludió el sábado, en una manifestación convocada por sus partidarios, a "la inaceptable intromisión extranjera" en los asuntos de la RDC, aunque no citó expresamente a la ONU.
Ante las dificultades que está encontrando la delegación de la ONU para realizar su investigación, el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, anunció que su enviado especial Mohamed Shahnoun visitará en breve Kinshasa, para tratar de desbloquear la situación en un encuentro con el presidente congolés.