La organización Amnistía
Internacional
ha condenado hoy, lunes, el agrupamiento forzoso de miembros de la
étnia hutu en campos de desplazados por las autoridades de
Burundi.
En un nuevo informe sobre Burundi AI denuncia que esta política de reagrupamiento se aplica casi exclusivamente a miembros de la etnia hutu y ha facilitado asesinatos masivos de cientos de hombres, mujeres y niños.
AI condenar esta política de reagrupamiento que califica de "inhumana" y dice puede estar motivada en parte por el deseo de venganza, o castigo colectivo de una comunidad étnica contra otra, concluyendo que "las violaciones de derechos humanos no pueden ser camufladas como protección".
El informe "Burundi: Desplazamiento frorzoso, nueva forma de abuso de los derechos humanos" recoge los testimonios que ha recibido la organización humanitária que prueban que son falsas las afirmaciones del Gobierno burundés de que en los campos se encuentran los refugiados de manera voluntaria, que se les da protección y que se aplica a todos los grupos étnicos por igual.
Según IA, la población hutu ha sido trasladada a esos campos por la fuerza o bajo amenazas y denuncia que en los últimos meses cientos de personas murieron o fueron heridas en ataques a los campos.