CARTA PASTORAL de Mons. Perraudin, Vicario Apostólico de

Kabgayi, Rwanda, para la cuaresma de 1959

 

Nota previa: Monseñor André Perraudin murió hace poco en Suiza. Para cuantos hayan seguido de cerca los acontecimientos de Rwanda, la figura de este Obispo les resultará conocida y, seguro, nada indiferente. No son pocos los que le consideran uno de los grandes responsables de la tragedia ruandesa. Sería uno de los creadores y pilar esencial de la ideología racista y exterminadora de los radicales hutu. Ha sido especialmente odiado y vilipendiado por el poder actual. Historiadores y analistas "expertos" han levantado también su dedo acusador contra él. La carta pastoral, que publicó en 1959 y cuyas páginas más polémicas y significativas se traducen a continuación, estaría en el origen de estas terribles acusaciones.

 

SUPER OMNIA CARITAS

(Por encima de todo la caridad)

La Carta Pastoral tiene una pequeña introducción en la que se afirma que "por la práctica generalizada y generosa de esta virtud (la caridad), se hará realidad la felicidad de nuestro querido Rwanda, de cada una de sus familias y de cada uno de sus habitantes" (…) "Sin la caridad no se es cristiano, aunque se esté bautizado. Fuera de la caridad no hay ni para las familias, ni para las sociedades y pueblos, orden, tranquilidad justicia y paz verdaderas"

Las primeras páginas están consagradas a mostrar el ejemplo de Cristo y a poner de relieve las enseñanzas evangélicas y a expresar la exigencia de que la caridad, aunque virtud interior y sobrenatural, debe expresarse en palabras y en actos y que debe ser universal, sin exclusión de nadie. Para concluir: "Os pedimos, queridos cristianos, que hagáis un serio examen de conciencia para ver si las cosas son así en nuestro querido Rwanda. Nos parece que actualmente hay muchas divisiones no solo entre los individuos y familias, sino incluso entre los diferentes grupos sociales que constituyen el país".

Aplicaciones a la situación del país (traducción íntegra de esta parte final)

"Hay también en nuestro querido Rwanda, como en muchos otros países del mundo, diversos grupos sociales. La distinción de estos grupos sociales proviene en gran parte de la raza, pero también de otros factores como la fortuna, el protagonismo político o la religión. Hay africanos, europeos y asiáticos. Entre los africanos hay batutsi, bahutu y batwa: hay ricos y pobres; hay ganaderos y agricultores; hay comerciantes y artesanos; hay católicos, protestantes, hindúes y musulmanes, como hay todavía muchos paganos; hay gobernantes y gobernados. Por el momento, el problema está especialmente agitado a propósito de las diferencias de razas entre ruandeses.

Esta diversidad de grupos sociales y sobre todo de razas corre el peligro de degenerar entre nosotros en divisiones funestas para todos. Queridos cristianos de Rwanda, hacemos un llamamiento a vuestro sentido común y estamos seguros que nuestro llamamiento, inspirado únicamente por el amor que tenemos a todos y cada uno de nuestros hijos, sea cualquiera el grupo al que pertenezcan, encontrará un eco fiel y generoso en vuestros corazones de cristianos. No obstante, deseamos iluminaros sobre este tema, ya que comienzan a extenderse en el país toda clase de ideas, muchas de las cuales no son conformes con la enseñanza de la Iglesia.

 

La Carta Pastoral termina con unos párrafos de despedida y buenos deseos.