Comité por el Nobel de la Paz
Mallorca
Junio 1999
Apreciados/as amigos/as:
Nos ponemos en contacto con vosotros para informaros de la candidatura de un mallorquín al Premio Nobel de la Paz del año 2000 y solicitaros vuestro apoyo. Juan Carrero, comprometido con la no-violencia desde hace veinticinco años, ha realizado últimamente diversas acciones de denuncia de las situaciones de injusticia y de los trágicos acontecimientos que se vienen sucediendo en el África de los Grandes Lagos, especialmente desde el año 1990.
Su trayectoria personal se inicia en su juventud al declararse el tercer objetor de conciencia del Estado Español (a excepción de los Testigos de Jehová) y culmina con sus marchas de 1.000 kilómetros a pie hasta Ginebra en 1996 (a principios de año desde Barcelona y a finales desde Asís) y su ayuno de 42 días a las puertas del Consejo de Ministros de la Unión Europea a principios de 1997, como última y extrema medida de presión para denunciar el genocidio en el África de los Grandes Lagos, cada vez más olvidado y silenciado.
Esta última acción contó con el apoyo de 19 Premios Nobel, la Comisaria Emma Bonino, los diversos grupos políticos del Parlamento Europeo y su presidente José María Gil Robles, decenas de personalidades internacionales y cientos de O.N.G.s.
Para muchos de los más lúcidos conocedores de la situación del África de los Grandes Lagos Juan Carrero es un rostro del sufrimiento de las víctimas del África de los Grandes Lagos y la voz de miles y miles de hermanos y hermanas africanos que padecen la codicia y afán de poder de una minoría en esa región y de sus aliados no-africanos.
Juan Carrero ha recibido ya, entre otros, el premio "El Coraje de la Consciencia" de manos del fundador de L'Abadia de la Paz (Massachussetts, Febrero 1999), siendo el primer español en recibir ese galardón, y también el premio "Memorial Paz y Solidaridad entre los Pueblos" otorgado por la Fundación SERPAJ (Buenos Aires, Noviembre de 1996)
La verdad, la justicia, la democracia y la reconciliación están de tal manera bloqueadas en el África de los Grandes Lagos que sólo con apoyos de la categoría del premio Nobel se podría entrever alguna luz de esperanza.
Ya a principios del mes de mayo, el Consell Insular de Mallorca (máximo órgano de gobierno de la isla), en sesión plenaria, aprobó dar su apoyo a la Candidatura de Juan Carrero Saralegui al Nobel de la Paz del 2000. Iniciamos esta campaña con el apoyo también de Mns. Teodoro Úbeda (Obispo de Mallorca) y de Vicens Ferrer (Premio Príncipe de Asturias de la Concordia).
Os adjuntamos la documentación de la candidatura, que podéis encontrar en la web de la fundación S'Olivar en
www.pangea.org/olivar. Para información sobre el África de los Grandes Lagos podéis consultar también en www2.minorisa.es/inshuti.El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel ha resuelto presentar el mes de diciembre de 1999 la candidatura de Juan Carrero, "conociendo desde hace muchos años - según afirma - su compromiso, junto con su esposa Susana Volosín, en el norte argentino como maestros rurales en las comunidades indígenas, su trabajo y compromiso al servicio de los pueblos oprimidos, y en particular a los del Africa de los Grandes Lagos, y su constante acción social y espiritual junto a los más desposeídos".
Esperamos contar también con vuestro importante apoyo para esta Candidatura. Para tal efecto os rogamos nos lo remitáis a través de una Carta de Adhesión antes del 30 de Junio del 2000, (adjuntamos un modelo, que podéis modificar).
Muchas gracias en nombre de todos aquellos que son víctimas de la injusticia y la violencia en el África de los Grandes Lagos.
Bernat Vicens, portavoz del Comité de la Candidatura
CAMPAÑA EN FAVOR DE LA CANDIDATURA DE JUAN CARRERO SARALEGUI
AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000
LA CAUSA
1. El Continente africano es, seguramente como ningún otro, el gran olvidado por todas aquellas fuerzas progresistas de la comunidad internacional que pretenden desterrar para siempre de la faz de la tierra la barbarie, el hambre y la miseria. Y sin embargo, a la vez, ha sido durante siglos objeto de "atención", codicia y expolio por parte de los gobiernos y de los grandes intereses económicos del Norte civilizado, fundamentalmente de los europeos. Los últimos cambios políticos globales, que han convertido a los EE.UU. en la gran potencia hegemónica mundial, han tenido también su repercusión en este continente. Desde hace unos años empieza a ser evidente que nada sucederá en él a partir de ahora sin el beneplácito del gobierno de los EE.UU. y de las grandes corporaciones multinacionales de su órbita.
2. Sin embargo esta nueva etapa no ha significado el inicio de una "primavera" africana en el marco de un supuesto nuevo orden internacional, sino más bien el de una especie de neocolonización. En ella lo fundamental no parece ser el dar una respuesta a los problemas cruciales de Africa, sino la explotación masiva de sus recursos en las condiciones más favorables posibles para las grandes multinacionales. Hace unos años Ronald Brown, Secretario de Estado de Comercio, lo proclamaba sin el menor rubor y con la más expresiva y africana de las imágenes: "Durante muchos años los negocios africanos han estado dominados por los europeos, mientras que Norteamérica sólo controlaba el 17% de este mercado. Ahora estamos determinados a invertir esta situación y a hacernos con la parte del león".
3. No es casual que el Sr. Brown hiciese tal declaración programática en Uganda. Esta ha sido precisamente la "cabeza de playa" en la que el gigante norteamericano ha hecho su "desembarco" en Africa. Lamentablemente este desembarco no tenía la misma grandeza de miras que el de Normandía. Este pequeño pero estratégico país es limítrofe con ese otro gigante que es el antiguo Zaire, un verdadero prodigio en recursos naturales de todo tipo, que ocupa el centro mismo de este gran continente. Primero cayó Ruanda, después la democracia en Burundi y más tarde el Zaire mismo. Los importantes contratos mineros ya conseguidos empiezan a proporcionar los primeros dividendos que acrecentaran ese pobre 17% del que se lamentaba el Sr. Brown.
4. Los objetivos económicos son, pues, claros. Pero lo realmente desolador es que los métodos para alcanzarlos no han variado de los que se practicaron durante décadas en Latinoamérica. Son demasiados los indicios de ello. Al parecer en Africa aún es posible tener por aliados a genocidas más feroces que los Pinochet, Videla, etc. sin que las sociedades norteamericanas y europeas lleguen a descubrir lo que realmente está sucediendo. Se han tenido que fraguar incofesables alianzas con pequeños pero poderosos lobbies dentro de la ya minoritaria etnia tutsi. Lobbies compuestos por seres humanos sin escrúpulos que saben que, para retener su poder en la región, deben eliminar a todo líder de la etnia hutu y mantener la población general de esta etnia mayoritaria en un número "manejable". Y también se han tenido que realizar poderosas campañas mediáticas que, tras el genocidio de varios cientos de miles de tutsis y hutus moderados en el 94, ocultasen a la opinión pública internacional otro genocidio mucho mayor de varios millones de hutus y justificasen el brutal apartheid que sufren los supervivientes de esta etnia mayoritaria. Monseñor Munzihirwa, obispo jesuita de Bukavu, tres días antes de ser asesinado, al igual que monseñor Romero, había clamado: "Pedimos a los lobbies tutsis que dirigen Ruanda y Burundi que dejen de organizar la desinformación a fin de engañar a la opinión internacional". Seguramente su sacrificio no será inútil, pero por ahora estos extremistas lobbies tutsis han conseguido hacer pasar por genocidas a las grandes víctimas de esta tragedia: la gran mayoría de la población de Ruanda y Burundi. De nuevo una reducida minoría consigue, por los más perversos medios, esclavizar a todo un pueblo engañando a casi todo el mundo mediante el control absoluto de toda investigación independiente sobre el terreno que dominan.
5. Todo este proyecto de conquista de los recursos y los mercados de Africa ha sido definitivamente consagrado en 1997, en la cumbre del G-7 en Denver. El Congressional Blak Caucus, un grupo de representantes negros del Congreso norteamericano, ha calificado esta cumbre de "segunda Conferencia de Berlín". En ella los gobiernos de las grandes potencias, y en especial los de EE.UU. y Francia, han acordado al parecer una política común, dejando aparte sus diferencias.
6. Africa ya no puede esperar más. Los trágicos acontecimientos que se vienen sucediendo en la Región de los Grandes Lagos, desde el año 90 especialmente, fecha en que Ruanda fue invadida por el FPR desde Uganda, no pueden ser entendidos sólo ni principalmente en clave étnica, sino en la de conflictos de poder y en el marco de esta neocolonización. No podemos permitir que estos procesos de desolación y muerte sigan su curso. Hacemos pues un llamamiento a todas aquellas instituciones, organizaciones y personas que conocen o intuyen la verdad de cuanto acabamos de exponer para que apoyen nuestro intento de lograr para esta causa el premio Nobel de la Paz del año 2000. Son tales los recursos volcados en este macroproyecto de neocolonización y tales las heridas abiertas en esa región que hacer aflorar la verdad, la justicia, la democracia y la reconciliación se ha convertido en una empresa casi inalcanzable. Sólo con apoyos de la categoría del premio Nobel se podría entrever alguna luz de esperanza.
EL ROSTRO
"Cada causa necesita un rostro". Estas fueron las palabras de Lewis Randa, fundador y director de la Abadía de la Paz, cuando el 2 de febrero pasado entregaba a Juan Carrero Saralegui el premio "El Coraje de la Conciencia". Es el primer español al que esta organización con sede en Sherbon, Massachusetts, ha concedido dicho galardón. Anteriormente lo han recibido, entre otros: Ernesto Cardenal, la Madre Teresa, El Dalai Lama, Thich Nhat Hanh, Mons. Desmond Tutu, Daniel Berrigan, Paul Winter Consort, Helen Caldicott, Brian Willson, Rosa Parks, Ramsey Clark, Maya Angelou, Muhammad Alí, Rigoberta Menchu, Harry Wu, Mikhail Gorbachev, Patch Adams, Hugh Tompson, Sting, Jimy Carter, Joan Baez, Greenpeace. También ha sido concedido a título póstumo, entre otros, a: Anwar Sadat, Alva Myrdal, Mahatma Gandhi, John Ono Lennon, Oscar Romero, Dorothy Day, Robert Francis Kennedy, Martin Luther King. Estos galardones póstumos fueron recogidos en La Abadía de la Paz por personas lo más cercanas posible al galardonado: por el nieto de Gandhi, por los hijos de John Lennon y Martin Luther King, etc.
En su discurso nuestro candidato exclamó: "Me atrevo a suplicarles en nombre de la verdad y de cuanto más noble y sagrado hay en esta vida; en nombre de los antepasados que hicieron posible esta gran y estimada nación que hoy me recibe y me honra con este premio; en nombre de los héroes que tanto admiro y que a lo largo de la historia de esta nación lucharon por la justicia y la fraternidad, algunos de los cuales recibieron antes que yo este mismo galardón que hoy se me concede; en nombre del inmenso dolor de millones de hermanos nuestros africanos; en nombre, finalmente, del Dios al que amo y procuro servir a pesar de mis propias limitaciones y miserias; en nombre de todo ello les suplico que nos ayuden en nuestro atrevido intento de conseguir que el gobierno de esta nación cambie su política en la región de los Grandes Lagos africanos. Les suplico que nos ayuden a conseguir que su gobierno no apoye ni por un día más a unos aliados que son responsables de grandes crímenes contra la humanidad e incluso de genocidio, les suplico que nos ayuden a lograr que nuestra pequeña voz llegue a la gran masa de la sociedad norteamericana a través de los grandes medios de comunicación.
Cuanto antes se abra aquí el debate sobre las implicaciones y responsabilidades de la propia administración, antes podremos detener ese genocidio que no cesa. Somos muchos quienes, no sólo aquí sino también en Europa, deseamos que no se dilapide el prestigio moral que le reste a esta estimada nación. Las grandes causas de la paz y de la justicia necesitan de esta gran potencia que son los EE.UU. Por el contrario, como muy bien decía el Mahatma Gandhi, todo lo que está cimentado sobre la injusticia y la mentira, aún los más grandes imperios, acaba derrumbándose.
La situación provocada en esta región por los lobbies que lideran Museveni, Kagame y Buyoya o Bagaza es moral y políticamente insostenible. Con extremistas tan excluyentes será imposible la necesaria estabilidad para tener con esa región africana las relaciones comerciales que la Administración norteamericana, la Banca Mundial y algunas grandes corporaciones pretenden. Para alcanzar una necesaria y justa estabilidad, a la que tienen derecho más que nadie las sufridas poblaciones civiles de estos países, debe recomenzar en esa región sin más demora un proceso semejante al de Sudáfrica. El apartheid étnico es aún más cruel que el racial y la Comunidad Internacional no debe permitirlo. La gran mayoría hutu de esa región no puede ser excluida. Ojalá que podamos encontrar por fin entre todos el camino de una paz justa y estable".
No son muchos quienes han podido tener la suficiente capacidad de análisis político y rapidez de reflejos para ser conscientes de todo lo que había detrás de estos conflictos, a los que se intenta hacer pasar por meramente étnicos. Y menos aún quienes, desde la misericordia entrañable y el sentido de la realidad, han sido capaces de encontrar las acciones justas para llegar con sus lúcidas denuncias a las más altas instancias políticas internacionales, atraer la atención de los medios de comunicación hacia un Africa que nos queda demasiado lejos y conseguir apoyos al más alto nivel internacional. Consciente además no sólo de la naturaleza política de estas tragedias, sino también del papel hegemónico de los EE.UU., nuestro candidato ha sido capaz de hacer oír su voz en el corazón mismo de esta Nación, granjeándose el apoyo de sectores lúcidos y comprometidos de su sociedad.
Pero Juan Carrero no es un recién llegado. El galardón "El Coraje de la Conciencia" le fue concedido no sólo por estos últimos años de lucha por la paz y la justicia en la Región de los Grandes Lagos, sino también por sus 25 años de compromiso con la no-violencia. Nació en Arjona (Jaén) el 18 de febrero de 1951. A los 19 años, tras cursar el Bachillerato superior y tres años de Filosofía, se retira junto con otros compañeros, a la finca de S´Olivar, en la localidad de Estellencs, ubicada en la Serra mallorquina de la Tramuntana. Durante cuatro años se dedica a la meditación y a la plegaria en la soledad y a los estudios de Teología. En el año 74, en plena carrera armamentística de la llamada guerra fría, decide declararse objetor de conciencia al servicio militar obligatorio. Fue así el tercero de España, a excepción de los Testigos de Jehová. Los dos anteriores habían sido condenados a ocho años de cárcel por la dictadura franquista. Conoce por aquella época en la comunidad no-violenta del Arca, en el sur de Francia, a Susana Volosín, con la que más tarde contraerá matrimonio. Y también a Lanza del Vasto, el discípulo europeo de Gandhi, a quien éste dio el nombre de Santidhas, Servidor de la Paz, y encomendó la misión de difundir la no-violencia en Europa. Por propia iniciativa decide realizar el servicio social sustitutorio, que la ley no contempla, trabajando durante tres años (el doble del servicio militar) con los indígenas quechuas argentinos, compartiendo su vida y su pobreza. Pretendía así denunciar y oponerse a la obligatoriedad del servicio militar y refutar la acusación de vagos e insolidarios que los primeros objetores sufrían.
Cuando la tríada militar argentina, compuesta por los generales Videla, Massera y Agosti, realizaron su golpe de Estado y comenzaron sus torturas, crímenes, secuestros y desapariciones, él y su esposa trabajaban ya en las estribaciones de los Andes argentinos, en el límite con Chile y Bolivia. A casi 4.000 metros de altitud, eran los maestros de una pequeña escuela a la que asistían más de 50 niños indígenas quechuas. Era prófugo de la justicia militar española y tenía el propósito de retornar a España tras estos años de servicio avalado por la Delegación de misiones de la diócesis de Mallorca. Al igual que su querido amigo el argentino Adolfo Pérez Esquivel, futuro premio Nobel de la paz del año 80, su esposa y él mismo salvaron por muy poco sus vidas. Su escuela estaba a unos pocos kilómetros de Mina Aguilar, una enorme mina de la que una empresa norteamericana extraía diariamente grandes toneladas de variados y valiosos minerales. Hace unas semanas, un cuarto de siglo después, la Sra. Albright reconocía que el gobierno norteamericano se equivocó dando su apoyo a las dictaduras latinoamericanas.
Pero para Juan Carrero la historia se repite 25 años después. El deseo de estar siempre con los más olvidados y desprotegidos ha llevado a la Fundación S´Olivar, que él preside desde que fue constituida en el año 92, a trabajar durante estos últimos cinco años en favor de las poblaciones civiles indefensas de Ruanda y Burundi y la R.D. del Congo. Conoce bien lo que está sucediendo en esa región. En estos últimos años ha recogido demasiados testimonios sobre terribles masacres y otros actos de extrema crueldad. Él y sus compañeros han realizado casi 2.000 kilómetros de marchas por la paz. Han llegado al límite de sus posibilidades en un ayuno de 42 días. Han recibido el apoyo de 19 premios Nobel (Adolfo Pérez Esquivel, Elie Wiesel, Joseph Rotblat, Oscar Arias, Mairead Corrigan Maguire, Rigoberta Menchu, Arzobispo Desmond Tutu, Mikhail Gorbatchev, H.H. Dalai Lama, Int. Physicians for the Prevention of Nuclear War, Betty Williams, John Charles Polanyi, Rita Levi-Montalcini, Jean-Marie Lehn, Jean Dausset, Christian De Duve, Kenneth J. Arrow, François Jacob y Nadine Gordiner) y de la práctica totalidad del Parlamento Europeo, con su presidente el español José María Gil Robles a la cabeza. Han apoyado a la comisaria europea para la ayuda humanitaria, la Sra. Emma Bonino, para que en Febrero del 97, acompañada de las cámaras de TV, fuera al encuentro de los refugiados hutus ruandeses en el Zaire, a quienes los sofisticados satélites norteamericanos no querían ver y a los que se les negaba por tanto su existencia. Sólo en Tingui Tingui encontró a 300.000. La Comisaria denunció al llegar a Bruselas: "He retornado de los infiernos". Gracias a todo esto seguramente salvaron su vida, por ahora, algunas decenas de miles. Pero la inmensa mayoría de ellos fue cruelmente eliminada por las extremistas fuerzas armadas tutsis mediante las armas, el hambre, las enfermedades y las heridas. Juan Carrero denunciaba con toda claridad en su discurso en la Abadía de la Paz: "Del mismo modo que el llamado genocidio del 94 no puede ser la coartada para la eliminación selectiva y masiva de la etnia hutu, tampoco las graves responsabilidades de algunos gobiernos europeos en el pasado de esta región no excusan las del gobierno de los EE.UU. en el momento presente. Por eso yo denuncio aquí hoy que este gobierno haya formado militarmente a esas fuerzas armadas genocidas, denuncio la participación de la Administración norteamericana en la elaboración de los proyectos de invasión de Rwanda en el 90 y del Zaire en el 96 y denuncio que haya sostenido la ejecución de esas invasiones".
Esta lucha por el fin del genocidio, la verdad y la justicia en la Región de los Grandes Lagos que, como presidente de la Fundación S´Olivar mantiene conjuntamente con otras organizaciones europeas y africanas (en especial con la catalana Inshuti), es su principal tarea. Pero no es la única. El 0,7 % de sus presupuestos, que muchas instituciones de Mallorca dedican ya a los países menos favorecidos, no sería realidad si su Fundación, junto con otras ONGs, no hubieran impulsado una decidida campaña para lograrlo. Sólo en tres años esa ayuda institucional se ha multiplicado por más de diez. Desde 1997 ha colaborado también en las tareas de pacificación de Euskadi con Adolfo Perez Esquivel, mediador durante casi dos años entre ETA y el gobierno socialista de Felipe González. Por todo esto nuestro candidato ha recibido diversos premios durante estos últimos años. Además del ya citado de "El Coraje de la Conciencia" se puede destacar también el "Memorial Paz y Solidaridad entre los Pueblos", que le otorgó la Fundación SERPAJ, con status consultivo ante las Naciones Unidas y la UNESCO, en el año 1996.
Toda esta lúcida solidaridad no nace sin embargo de la nada, sino de una auténtica y profunda experiencia espiritual. Como acostumbra a decir nuestro candidato: "Si no somos capaces de vivir en carne propia el dolor de las víctimas, el necesario análisis político nacerá viciado, nacerá sobrado de teoría y falto de realidad". En la armonía de la montaña de S´Olivar se palpa la estimación profunda y el respeto reverente por todo cuanto existe. Del silencio y la plegaria, ecuménica en la medida de lo posible, nace aquella experiencia que Gandhi supo expresar tan admirablemente: "Me siento hermano de todos y para ser feliz necesito ver feliz al más pequeño de mis semejantes". Todo el que allí acude retorna a la "civilización" con un ánimo y una esperanza renovada. A través, sobre todo, de artículos en diversos medios de comunicación, Juan Carrero intenta también llevar más allá de los pequeños límites de S´Olivar esta experiencia, inefable pero real, de la profunda relación e interdependencia entre todos los seres vivos. Sin esta experiencia, suele decir el presidente de esta Fundación cultural, nuestros paradigmas culturales serán siempre reduccionistas. Seguro que "soñadores" como Gandhi y Luther King sonrien contentos ante esta pequeña Fundación no confesional que tiene por lema: "Soñar y construir un mundo más fraterno en un entorno más habitable"
(Para más información general ver www.pangea.org/olivar, y sobre la Región de los Grandes Lagos africanos en particular ver www2.minorisa.es/inshuti)
Bernat Vicens i Vich, Portavoz del Comité
(MODELO DE CARTA DE ADHESIÓN que pueden modificar)
Remitir antes del 30 de Junio del 2000
AL COMITÉ EN FAVOR DE LA CANDIDATURA DE JUAN CARRERO SARALEGUI AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000
Avda. Metge Josep Darder, 14, 3º B
07008 PALMA
Tel/Fax 34 - 971 24 18 98
Yo el abajo firmante,
reconozco el esfuerzo de Juan Carrero Saralegui en defensa de la paz, los derechos humanos, la justicia y la libertad de los más desfavorecidos, desde su opción por la no-violencia a lo largo de toda su trayectoria vital.
En especial reconozco su compromiso en la lucha para hacer triunfar estos valores en la región de los Grandes Lagos africanos, en donde continúa una gran, aunque silenciada, tragedia.
CON ESTE DOCUMENTO, DESEO DAR MI APOYO A LA CANDIDATURA DE JUAN CARRERO SARALEGUI AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000.
Firmado en a de de 2000.
Firma
Nombre
Cargo
DAR LA MÁXIMA DIFUSIÓN A ESTA DOCUMENTACIÓN
entre instituciones, entidades, ONGs, personalidades y particulares,
con el fin de aumentar la cadena y el efecto multiplicador de esta
ACCIÓN POR LA PAZ Y LOS DERECHOS HUMANOS
EN EL ÁFRICA DE LOS GRANDES LAGOS
donde continua desarrollándose una gran y ocultada tragedia.
(
www.pangea.org/olivar )MUCHAS GRACIAS en nombre de las poblaciones de los Grandes Lagos.
Los abajo firmantes reconocen el esfuerzo de Juan Carrero Saralegui en defensa de la paz, los derechos humanos, la justicia y la libertad de los más desfavorecidos, desde su opción por la no-violencia a lo largo de toda su trayectoria vital.
En especial reconocen su compromiso en la lucha para hacer triunfar estos valores en el Africa de los Grandes Lagos, en donde continúa una gran, aunque silenciada, tragedia.
Expresan con su firma su adhesión personal a la candidatura de Juan Carrero Saralegui al Nobel de la Paz del 2000.
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Nombre y apellidos |
D.N.I. |
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SON YA CASI 8.000 LAS ADHESIONES que la candidatura ha recibido. En este documento enumeramos SÓLO ALGUNAS de las más relevantes en función de la brevedad.
Ámbito africano, 14 apoyos, entre los que se encuentran:
Ámbito de misioneros de los Grandes Lagos africanos, 32 apoyos:
Ámbito de la cooperación, derechos humanos, paz y humanitario, 34 apoyos, entre los que se encuentran:
Ámbito político e institucional, 105 apoyos, entre los que se encuentran:
Ámbito de la judicatura, 9 apoyos:
Ámbito eclesial y espiritual, 56 apoyos, entre los que se encuentran:
Ámbito académico e intelectual, 60 apoyos:
Ámbito de la acción social y ecología, 24 apoyos, entre los que se encuentran:
Ámbito cultural y educativo, 48 apoyos:
Ámbito de la sociedad civil, 41 apoyos:
LAS TRES CARTAS QUE SIGUEN SON MERECEDORAS DE UN TRATAMIENTO ESPECIAL: LAS DOS PRIMERAS PORQUE REALIZAN UN ANÁLISIS EN PROFUNDIDAD DE LA TRAGEDIA DE LOS GRANDES LAGOS Y DE LA IMPORTANCIA DE LA CANDIDATURA DE JUAN CARRERO SARALEGUI AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ. Y LA TERCERA POR LO SIGNIFICATIVO DE SU AUTORA, LA SRA. MARY ROBINSON (AUNQUE NO PUEDA SER CONSIDERADA PROPIAMENTE COMO UNA CARTA DE APOYO A LA CANDIDATURA).
Carta de apoyo de la asociación INSHUTI, amics dels pobles de Rwanda i Burundi. Asociación catalana especializada en el África de los Grandes Lagos
Apoyar la candidatura de Juan Carrero quiere decir para nosotros una posibilidad extraordinaria de dar a conocer un análisis del conflicto del África de los Grandes Lagos que ha sido reiteradamente silenciado, ignorado, incluso criminalizado, el cual está centrado en un punto esencial: una parte de la minoritaria etnia tutsi ha sido utilizada por determinados lobbies norteamericanos para controlar el África Central. Está claro que este conflicto contiene muchos otros elementos, pero creemos que Juan acierta cuando dice que la clave de arco se encuentra aquí. Esto no es ninguna simplificación, sino centrarse en lo esencial.
El mérito de Juan, como nos decía un amigo ruandés, radica en haber expuesto este punto de vista con claridad y en haber emprendido acciones firmes para denunciarlo, la principal de las cuales ha sido el ayuno de 42 días en Bruselas en el momento en el que la maquinaria norteamericana estaba en marcha para disimular el genocidio de los refugiados hutus en el este del ex-Zaire. Somos testigos, también, del impacto que ha causado en la comunidad ruandesa exiliada su discurso del 02.02.99 en Massachussets.
Podemos decir que conocemos muy bien los escritos de Juan porque todos ellos los hemos ido introduciendo en nuestra web y los hemos traducido al catalán. Esto nos permite decir que Juan nunca ha negado la responsabilidad francesa ni la de las milicias hutus interhamwes, sino que las ha situado. Lo que ha dicho es que se han utilizado estas responsabilidades para tapar las del gobierno de los Estados Unidos y la de sus aliados en la región centroafricana. En 1.994, el FPR, actualmente en el poder en Ruanda, masacró a la población de este país de la misma manera que lo hicieron las milicias hutus. Así como Juan no ha eximido a las milicias hutus, tampoco ha culpabilizado a la etnia tutsi, sino que ha distinguido siempre al FPR de los tutsis del interior de Ruanda. Todos los indicios apuntan a que el FPR abatió el avión presidencial, atentado que desencadenó las matanzas. Estas eran previsibles teniendo en cuenta la extrema crispación que sufría el país. Y esto, junto con las matanzas masivas que cometió, lo convierten en corresponsable del genocidio de 1.994.
Con esta visión del conflicto, acceder a los grandes medios de comunicación se ha convertido en una tarea casi imposible. Ha llegado un momento en que parece prácticamente consolidada una versión de los hechos que se encuentra muy lejos de los acontecimientos que se han vivido en Ruanda. Y esta versión perjudica a Burundi, porque internacionalmente se ha sido muy condescendiente con el golpista Buyoya por ser tutsi.
Los testigos privilegiados que podrían dar una explicación muy diferente de los hechos ocurridos en Ruanda han ido desapareciendo, otros están encerrados en el centro de detención del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, con la presunción de culpabilidad más que la de inocencia -lo cual no les permite hablar ni publicar con credibilidad los libros que han escrito-, y el resto permanece semiescondido con miedo de ser acusado de genocidio. Sin embargo algunos testigos, especialmente significativos por su vinculación pasada con el FPR, últimamente se han atrevido a hacer declaraciones detalladas, arriesgando la vida propia y la de su familia. Estas declaraciones confirman lo que Juan ha venido diciendo durante los últimos tres años, como Christophe Hakizabera, que este mes de agosto decía: "Hay muchas cuestiones que hacen planear la sombra sobre los autores de la tragedia ruandesa. Mientras no se haga un trabajo de investigación, el FPR y sus lobbies continuarán haciendo recaer la responsabilidad sobre la ONU, Francia y los interahamwes, para encubrir su papel preponderante en el genocidio.(..).Para el FPR sólo contaban los tutsis de la diáspora, mientras que la mayor parte de los tutsis del interior se consideraba que formaban parte de los que fueron corrompidos por el régimen de Habyarimana. Este hecho explica por qué la muerte de miles de tutsis no afectó en nada al FPR, que se sirvió de su infortunio para legitimar su golpe de estado por medio de la fuerza extranjera, e incluso de la ONU, que tendría que haber intervenido en Ruanda para salvar a quien fuese necesario, sin importar si la intervención hubiese estorbado para la toma del poder por la fuerza por parte del FPR. Está claro que Kagame tenía necesidad de un baño de sangre de los tutsis para justificar más tarde el exterminio planificado de los hutus y proclamar alto y fuerte el genocidio, que hoy se ha convertido en un cheque en blanco inagotable para legitimar su régimen".
Es evidente que el FPR no representa a todos los tutsis. Esto Juan lo sabe muy bien, entre otras cosas porque durante nuestra estancia en los Estados Unidos el pasado mes de septiembre, un amigo nos entregó el escrito de uno de los últimos testimonios más significativos, dado por un tutsi de la familia real, Antoine Nyetera, ante el Parlamento Europeo, y que se añade a la lista de testimonios que van confirmando las afirmaciones de Juan. Entre otras cosas, dice lo siguiente: ¿Cómo se puede calificar a las masacres de 1.994 de genocidio cuando hasta la actualidad nadie ha podido establecer el plan de genocidio, que dataría de antes de la muerte de Habyarimana? La intensidad de las masacres no demuestra un plan preestablecido.(..).¿Por qué se ha cerrado los ojos ante la masacre de los refugiados hutus en el Congo (ex-Zaire) y las masacres que se cometen hoy por hoy en Ruanda, aunque los informes de las ONG presentes hablen de ella suficientemente? ¿Cómo se puede hacer oídos sordos y cerrar los ojos ante el régimen de Kigali, que ignora deliberadamente toda forma de democracia cuando, según dicen ellos, hicieron la guerra por la democracia? ¿Cómo y por qué la comunidad internacional o la comunidad europea no han hecho nunca alusión a los miles de hutus muertos desde el inicio del ataque del 1 de octubre de 1.990 hasta la reanudación de las hostilidades en abril de 1.994, ni a los más de 600.000 desplazados que han vivido en tiendas de plástico durante dos años, mientras que no se habla más que de los tutsis muertos?.(..).¡Sería muy lamentable ver a Occidente, después de haber sacado el máximo provecho de África, abandonarla en manos de los americanos, quienes, como es bien conocido, no han querido entrar nunca en una casa sin reventar la puerta y cuyo reinado no llega nunca pacíficamente!". Precisamente, lo mismo que reconoce este ruandés tutsi, es lo que dice Juan en sus escritos.
Una congresista norteamericana, Cynthia McKinney, ha visitado este verano pasado la RD del Congo y ha enviado una carta al presidente Clinton en la que habla del fracaso de la política de los Estados Unidos en África, y dice textualmente esto: "Las atrocidades que sufren diariamente todas las personas de esta región son escandalosas y son consecuencia de la mala política de los Estados Unidos".
Sabemos que los escritos de Juan circulan entre los exiliados ruandeses y han supuesto para ellos, que han estado constantemente criminalizados, una fuente de consuelo. A principios de 1997, el ayuno de Juan, Jose Luis y Xisco dió ánimos a los refugiados burundeses de Tanzania, desalentados ante la impunidad de los ataques a los campos del Zaire y con miedo a sufrir un ataque parecido. Damos fe de que en el momento presente muchos ruandeses y burundeses tienen depositada buena parte de su maltrecha esperanza en la candidatura de Juan.
En estos momentos vemos difícil encontrar a una persona o a un colectivo africano que pueda representar el punto de vista que venimos exponiendo, sobre todo porque aquellos que lo tienen están criminalizados o están considerados como parte interesada. Por lo que respecta al grupo Nyerere o a la comunidad de San Egidio, se encuentran muy lejos de lo que estamos diciendo. De hecho, sin embargo, lo importante, como dice Pere Casaldàliga, son las causas y no la persona, y la causa que defiende Juan es capital para llegar a una comprensión más justa de la realidad que padece el África de los Grandes Lagos y poder buscar vías de salida que detengan las matanzas que se cometen allí a diario. Esto es extremadamente urgente, ya que la población se encuentra al límite de sus fuerzas.
Por todo lo anterior expresamos nuestro pleno apoyo a la candidatura de Juan Carrero Saralegui al Premio Nobel de la Paz para el año 2000.
Manresa, 19 de noviembre de 1999.
Firmado: Joan Casòliva i Barcons, presidente de la asociación "Inshuti, amigos de los pueblos de Ruanda y Burundi"
APOYO A LA CANDIDATURA DE JUAN CARRERO SARALEGUI
PARA EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000
En este mundo egoista donde cada uno vive para sí mismo, raras son las personas altruistas como Juan Carrero Saralegui, capaces de continuar el movimiento de la no-violencia iniciado por Gandhi. Esta continuidad de pensamiento y de acción vuelve a encontrarse en la complementariedad entre las convicciones profundas de Gandhi y las motivaciones de vida de Juan. Mientras que Gandhi en su simplicidad decía: "Me siento hermano de todos y para ser feliz necesito ver feliz al más pequeño de mis semejantes", Juan Carrero lo refuerza diciendo "Si no somos capaces de vivir en carne propia el dolor de las víctimas, el necesario análisis político nacerá viciado, nacerá sobrado de teoría y falto de realidad".
Juan Carrero, Presidente de la Fundación S'Olivar desde 1992, fundación no confesional que tiene por divisa "Soñar y construir una humanidad más fraterna en un mundo más habitable", es una de las pocas figuras que ha comprendido en seguida la amplitud del drama de las poblaciones de los Grandes Lagos del Africa Central. Es así que él ha escogido la lucha en favor de la Verdad y la Justicia para poner fin al genocidio en esa región, como objetivo principal de esta Fundación.
Animado por una experiencia espiritual profunda y auténtica, desarrollada desde hace más de 26 años, cuando se declaró objetor de conciencia y defensor del movimiento de la no-violencia, Juan ha realizado marchas por la paz de 2000 km a pie y un ayuno durante 42 días ante la Comisión de la Unión Europea en 1997 con el objetivo de atraer la atención de la Comunidad Internacional para que ponga fin al genocidio perpetrado por el Frente Patriótico Ruandés (FPR) contra la etnia hutu.
Juan Carrero ha sido la primera persona en hacer un llamamiento para socorrer a los niños, ancianos, mujeres y enfermos abandonados en la selva ecuatorial del Zaire, cuando los europeos, los estadounidenses y los canadienses se atrevían a afirmar que todos los refugiados ruandeses habían retornado; incluso el ACNUR era de esta convicción. Con coraje y determinación, Juan Carrero dió su apoyo a Emma Bonino, entonces Comisaria Europea para la Ayuda Humanitaria, cuando descubrió a estos desparecidos en Tingi-Tingi y declaró a la vuelta: "Vengo del infierno, he hablado con personas que no existen".
Juan Carrero es, pues, la expresión misma de los "sin voz" del Africa Central, es la encarnación de las pobres poblaciones de los países en vías de desarrollo. Cuando los poderosos de este mundo se encuentran en Foros internacionales, declaran querer sostener estas poblaciones para que salgan de la pobreza y paliar su hambre, sin embargo no hacen nada para preservar sus vidas sanas y salvas. Estos marginados de este mundo neoliberal son dejados a merced de las dictaduras y de los lobbies internacionales que los reducen a la esclavitud económica.
Cuando Juan recibió el premio "El Coraje de la Conciencia" en la Abadía de la Paz, en Massachusetts, el 2 de Febrero de 1999, consciente del peligro que representa su campaña, no dudó en dencunciar la responsabilidad de poderosos lobbies estadounidenses en el drama de los pueblos del Africa Central en estos términos: "Del mismo modo que el llamado genocidio del 94 no puede ser la coartada para la eliminación selectiva y masiva de la etnia hutu, tampoco las graves responsabilidades de algunos gobiernos europeos en el pasado de esta región no excusan la del gobierno de los EEUU en el momento presente. Por eso yo denuncio aquí hoy que el gobierno de los EEUU haya formado militarmente a estas fuerzas armadas genocidas, denuncio la participación de la Administración norteamericana en la elaboración de los proyectos de invasión de Rwanda en el 90 y del Zaire en el 96 y denuncio que hayan sostenido la ejecución de esas invasiones."
Los sucesos actuales dan la razón a Juan Carrero. El ACNUR y el gobierno del FPR declaran hoy día que decenas de miles de refugiados retornan aún a Rwanda y las organizaciones humanitarias internacionales reconocen que la guerra del Zaire-RDC ha costado la vida a más de 1.7 millones de congoleños a los que hay que añadir más de 3 millones de ruandeses víctimas de esta guerra. Aunque lógicamente absurdos, estos sacrificios en vidas humanas parecen ser económicamente rentables para las sociedades multinacionales que representan los intereses geo-estratégicos y económicos de Occidente y Estados Unidos. Es la codicia de piedras preciosas abundantes en el subsuelo de la RDC y el expolio de los pueblos del Africa Central por los lobbies occidentales asociados a los lobbies extremistas tutsis a la cabeza de los gobiernos ugandés, ruandés y burundés, la que se encuentra en el origen de tantos millones de muertos a lo largo de estos últimos años. Esto explica porque el mundo civilizado se atreve a denunciar sólo tímidamente lo que Juan Carrero denuncia bien alto.
Conceder el Premio Nobel del año 2000 a Juan Carrero Saralegui, que ya recibió el Premio "El Coraje de la Conciencia" en 1999, y el "Memorial Paz y Solidaridad entre los Pueblos" en 1996, sería un gesto honorable para la humanidad y una viva expresión de solidaridad en favor de los pueblos oprimidos y los "sin voz" del Africa Central.
Harderwijk, 9 de Junio del 2000
Charles Ndereyehe
Presidente del RDR y Primer Vice-Presidente del UFDR*
* La Unión de Fuerzas Democráticas Ruandesas (UFDR), es una coalición constituida por las Fuerzas de Resistencia para la Democracia (FRD), el Grupo de Iniciativa para la Reconciliación (GID) y el Reagrupamiento para el Retorno de los Refugiados y la Democracia en Rwanda (RDR).
NATIONS UNIES
HAUT COMMISSARIAT AUX DROITS DE L’HOMME
UNITED NATIONS
HIGH COMMISSIONER FOR HUMAN RIGHTS
Address:
Palais des Nations
CH-1211 GENEVE 11 de Octubre de 1999
Distinguido Sr. Moragues,
Mucho agradezco su atenta carta del 30 de julio de 1999 y la publicación "Fundación s’Olivar d’Estellencs, Memoria 1994-1997".
Comparto su preocupación por la situación de los derechos humanos en el área de los Grandes Lagos Africanos. Aprecio el trabajo y los esfuerzos realizados por el Sr. Juan Carrero Saralegui para asegurar el respeto de los derechos humanos de los pueblos de esa región, así como también considero de sumo interés los objetivos de la Fundación s’Olivar d’Estellencs y les deseo el mayor éxito en sus actividades.
Con respecto a la candidatura del Sr. Carrero Saralegui al premio Nobel de la Paz para el año 2000, siento informarle que como Alta Comisionada para los Derechos Humanos, en el seno de la Organización de las Naciones Unidas, dicha función me impide darle una respuesta favorable.
Quisiera, de todas maneras, expresarle mis mejores deseos de éxito para su campaña, la cual será apoyada por un gran número de personas conscientes de la laudable labor que está realizando el Sr. Carrero Saralegui en la región de los Grandes Lagos.
Muy atentamente,
Mary Robinson
Alta Comisionada para los Derechos Humanos
Coordinador del Comité para la
candidatura de Juan Carrero al
premio Nobel de la Paz del año 2000
Avda. Metge Josep Darder, Nº 14 – 3º B
07008 Palma – Baleares, España
ESTE DOCUMENTO CONTIENE LA TRASCRIPCIÓN O TRADUCCIÓN DE
ALGUNAS DE LAS MÁS EXPRESIVAS O SIGNIFICATIVAS CARTAS DE ADHESIÓN RECIBIDAS
Traducción -del catalán- de la carta del Consell Insular de Mallorca
CONSELL INSULAR DE MALLORCA
Secretaría de Presidencia
Señor,
El pleno del Consell Insular de Mallorca, en sesión ordinaria celebrada el 3 de mayo de 1999, adoptó el siguiente acuerdo:
"Atendida la petición de la "Campaña a favor de la candidatura de Juan Carrero Saralegui al Premio Nobel de la Paz del año 2000", justificada con la documentación que se adjunta, esta corporación se congratula del hecho de que un ciudadano de Mallorca sea propuesto para una mención honorífica.
El Consell de Mallorca, en representación del pueblo mallorquín, se siente orgulloso de dar su apoyo a la candidatura de Juan Carrero y agradece la gran tarea solidaria realizada a lo largo de su vida y, muy especialmente, su contribución personal para concienciar a la opinión pública y a las instituciones europeas, en relación a los Grandes Lagos Africanos.
Por todos estos motivos, los grupos de consellers abajo firmantes presentan la siguiente moción:
1.- El Consell de Mallorca se adhiere a la propuesta de nominación de Juan Carrero Saralegui al Premio Nobel de la Paz del año 2000."
La cual se le comunica para su conocimiento y a los efectos oportunos. Palma, 1 de julio de 1999
LA PRESIDENTA
Maria Antònia Munar i Riutort
Señor Bermat Viçenç Vich. Portavoz de la Campaña a favor de la Candidatura de Juan Carrero para el premio Nobel de la Paz, del año 2000.
Trascripción de la carta de Vicens Ferrer
DE VICENS FERRER
PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS A LA CONCORDIA
AL COMITÉ DE APOYO A FAVOR DE LA CANDIDATURA DE JUAN
CARRERO SARALEGUI AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000.
Palma, 3 de Mayo de 1999
Teniendo conocimiento de la trayectoria de Juan Carrero durante todos estos años dedicados a la defensa incondicional de la justicia, la libertad y los derechos humanos; y reconociendo su implicación directa en lo que ha sido la denuncia pública del dolor que están sufriendo los seres humanos en la zona africana de los Grandes Lagos creo firmemente en la nominación de su persona al Nobel de la Paz.
El otorgamiento de este premio supondría un importante apoyo a las actuales denuncias minoritarias de las masacres y continuada violencia que se viene sucediendo en la zona de los Grandes Lagos Africanos, y abriría las puertas a la esperanza de una intervención humanitaria en los lugares afectados.
Vicens Ferrer
Trascripción de la carta del Obispo de Mallorca
El Obispo de Mallorca
AL COMITÉ DE APOYO EN FAVOR DE LA CANDIDATURA DE JUAN
CARRERO SARALEGUI AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000.
Con estas letras, quiero manifestar todo mi apoyo a la candidatura del Señor Don JUAN CARRERO SARALEGUI al premio Nobel de la paz del año 2000.
Lo hago desde el conocimiento directo de la persona y del seguimiento atento de sus iniciativas en favor de la paz, especialmente con referencia a los graves conflictos que padece la zona africana de los Grandes Lagos.
Conozco muy bien el pensamiento del candidato sobre la urgencia de trabajar por la justicia, la libertad y los derechos humanos como el mejor camino para conseguir la paz, así como su admirable y generosa dedicación a esta noble causa desde hace muchos años y su limpísima ejecutoria personal, del todo coherente con el mejor espíritu de los grandes maestros del pacifismo de todos los tiempos y de todos los pueblos.
Quiero hacer notar también, que la antigua presencia de misioneros y misioneras mallorquines en los países de los Grandes Lagos y mis repetidos viajes a la zona, me han permitido conocer directamente la tragedia que viven aquellos pueblos y la urgente necesidad de una intervención humanitaria de la comunidad internacional en pro de la justicia, la reconciliación, el respeto de los derechos humanos, la convivencia democrática y la paz en aquella región. Todo ello me lleva a valorar muy altamente cuanto el Candidato ha hecho ya y continúa haciendo en favor de la causa en los países africanos de los Grandes Lagos.
El otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a JUAN CARRERO SARALEGUI, aparte de reconocer sus méritos en la lucha pacífica por la paz, a mi entender merecedores de esta distinción, abriría una nueva puerta de esperanza a la solución de los graves conflictos de aquella atormentada región.
Palma de Mallorca, 15 de Junio de 1999
Teodoro Ubeda, Obispo de Mallorca.
Trascripción de la carta de Dolores Aleixandre Parra
He conocido a Joan Carrero de una manera casual: fui a Palma de Mallorca a dar una conferencia, me quedé un día más para visitar a una hermana de mi Congregación que vive en S’Olivar, me quedé deslumbrada por la belleza y tranquilidad del lugar y decidí hacer una semana de oración en Junio en una de sus ermitas. Durante esa semana he tenido la oportunidad de conocer a Juan, de conversar con él y de acercarme a través de él a la causa de pacificación de los Grandes Lagos africanos.
Como tantos de mi generación soy una admiradora de Ghandi, de Lanza del Vasto, a quien conocí personalmente, y de Luther King, pero su condición de personalidades gigantescas y ya casi míticas impedía, lógicamente, cualquier aproximación a ellos que no fuera la de la "devoción admirativa". Y, de pronto, en S’Olivar he encontrado a alguien que encarna de la manera más sencilla, cercana, cordial y humilde el proyecto utópico de la no-violencia activa y todo ello nacido, en su caso, de una experiencia mística.
Puedo decir que no había encontrado hasta ahora una confirmación tan evidente de mi convicción, nacida del estudio del profetismo bíblico, de que son los hombres o mujeres más intensamente seducidos por Dios los más comprometidos por la causa de lo humano, los más contagiados de la pasión de Dios por su mundo.
Por eso quiero manifestar mi apoyo incondicional a la nominación de Juan Carrero Saralegui para premio Nobel de la Paz, así como mi deseo de dar a conocer por todos los medios a mi alcance la causa que lleva entre manos.
Dolores Aleixandre, 17-6-1999
Religiosa del Sagrado Corazón y profesora de Sagrada escritura en la Facultad de Teología de la Universidad Comillas (Madrid)
Transcripción de la carta de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl
HERMANAS DE LA CARIDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL
AL COMITÉ DE APOYO A FAVOR DE LA
CANDIDATURA DE JUAN CARRERO SARALEGUI,
AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ 2000
Hace muchos años que conozco personalmente a Juan Carrero y toda su trayectoria a favor de la paz y de manera especial, la paz en los países de los Grandes Lagos. Su trabajo humilde y constante junto con su honradez personal admirable hace de él un verdadero maestro en pro de los derechos humanos, de la justicia y paz.
Como Superiora General de las Hermanas de la Caridad he visitado varias veces el Burundi, pues allí trabajan un grupo de Hermanas de mi Congregación. He podido comprobar personalmente la situación de sufrimiento y miseria de la gente que vive en esta zona de los Grandes Lagos.
Juan Carrero ha trabajado y trabaja incesantemente para que en estos países se respeten los derechos humanos, en pro de la justicia y la convivencia pacífica.
He tratado con mi Consejo General el apoyo incondicional a la Candidatura de Juan Carrero Saralegui al premio Nobel de la Paz del 2000, el cual se ha adherido unánimemente a dicha petición.
En Palma de Mallorca a 22 de Junio de 1999
Mª del Pilar Bosch Cladera
Superiora General
Traducción –del catalán- de la carta de Carmel Bonnín i Cortés
CARMEL BONNIN I CORTÉS
AL COMITÉ EN FAVOR DE LA CANDIDATURA DE
JUAN CARRERO SARALEGUI
AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000
Señores,
Hace años que tengo el privilegio de que Juan Carrero me haya elegido, aún no se bien por qué, como confidente e interlocutor de proyectos e investigaciones.
Desde su opción contemplativa y no violenta, ha sabido escuchar y adivinar los lamentos de los pobres del mundo, por lo cual se ha convertido en factor de cambio y de interpelación.
Pienso que, desde la guerra de Bosnia, hace ya más de cinco años, Juan Carrero dio un paso decisivo en la encarnación de su testimonio interpelador. Y sigue fiel y empeñado, en hacernos descubrir el lado sangrante del dolor humano en Bosnia, en los Grandes Lagos o en Kosovo.
Siempre he admirado en él la combinación que ha sido capaz de conseguir de delicadeza y radicalidad en la defensa y promoción de lo que cree justo y adecuado para la defensa de las víctimas de todas las tragedias que, como siempre, en los últimos años han sacudido a tantos países del mundo.
Juan Carrero es capaz de ser solidario, y de invitar a todos a la solidaridad, desde su sencillez, desde la independencia más profunda y de los intereses de las víctimas, poniéndose en su lugar.
Es por estos motivos que Juan Carrero es para mi, y seguro que para muchos, un símbolo de lo que hay que hacer hoy y aquí y que, con mucho gusto, dé mi apoyo a la candidatura de Juan Carrero Saralegui al Premio Nobel de la Paz del año 2000.
Carmel Bonnín y Cortès
Abogado
Presidente en funciones de Justícia i Pau
Secretario del Fons Mallorquí de Solidaritat i Cooperació
Palma, 29 de junio de 1999.
Traducción -del catalán- de la carta del Parlamento de las Islas Baleares
A LA MESA DEL PARLAMENTO DE LAS ISLAS BALEARES
El Grupo Parlamentario Socialista, el Grupo Parlamentario PSM-Entesa Nacionalista, Grupo Parlamentario d’Esquerra Unida i Ecologista, el Grupo Parlamentario Mixto y el Grupo Parlamentario Popular, […] presentan para su tramitación al Pleno de la Cámara, la siguiente Proposición no de ley:
Título: Nominación de Juan Carrero Saralegui al Premio Nobel de la Paz.
Atendida la petición de la "Campaña a favor de la candidatura de Juan Carrero Saralegui al Premio Nobel del año 2000", esta Cámara se congratula del hecho que un ciudadano de Mallorca sea propuesto para una nominación honorífica.
El Parlamento de las Islas Baleares, en representación del pueblo de las Islas Baleares, da apoyo a la candidatura de Juan Carrero y agradece su trabajo solidario realizado a lo largo de su vida y, muy especialmente, su contribución personal para concienciar a la opinión pública y a las instituciones europeas en relación con toda la problemática humanitaria de la zona de los Grandes Lagos Africanos.
Por todo ello, el Grupo Parlamentario Socialista presenta al Pleno la siguiente Proposición no de ley:
En la sede del Parlamento, a 29 de Septiembre de 1999
Andreu Crespí Por el Grupo Parlamentario Socialista
Joan Bosco Gomila Por el Grupo Parlamentario PSM-Entesa Nacionalista
Miquel Ramon Por el Grupo Parlamentario d’Esquerra Unida i Ecologista
Mª Antonia Munar Por el Grupo Parlamentario d´UM
José Mª González Por el Grupo Parlamentario Popular
Transcripción del Boletín Oficial de las Cortes Generales – Congreso de los Diputados
A la Mesa del Congreso de los Diputados
Motivación
Atendiendo a la petición del Comité de apoyo a la candidatura de Juan Carrero Saralegui al Premio Nobel de la Paz para el año 2000, el Congreso de los Diputados da su apoyo a la candidatura de Juan Carrero y quiere agradecerle su dedicación al trabajo solidario y su contribución personal a la concienciación de la opinión pública y de las instituciones europeas en relación a los trágicos acontecimientos y a las situaciones de injusticia que, especialmente desde 1990, se vienen sucediendo en la región de los Grandes Lagos de África.
Por todo ello, se presenta la siguiente Proposición no de Ley
Palacio del Congreso de los Diputados, 16 de noviembre de 1999.
Transcripción de la carta de la Delegación de Misiones - Diócesis de Mallorca
DELEGACIÓ DIOCESANA DE MISSIONS
AL COMITÉ EN FAVOR DE LA CANDIDATURA
DE JUAN CARRERO SARALEGUI AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000
Distinguidos Señores:
Tengo el gusto de dirigirme a Vds. Para apoyar la candidatura de Juan Carrero Saralegui al premio Nobel de la Paz del año 2000, reconociendo el esfuerzo que viene realizando en su larga trayectoria a favor de la paz, los derechos humanos, a justicia y la libertad de los más desfavorecidos, desde la opción por la no-violencia.
Como misionero en Burundi entre los años 1976-1997, he sido testigo de los esfuerzos, de las realizaciones y de los desvelos que Juan ha llevado a cabo a favor de la paz en la Región de los Grandes Lagos de Africa Central […]
En estos momentos, como delegado de misiones de la Diócesis de la Mallorca, sigo con vivo interés toda la problemática de aquellos países, sobre todo la de Rwanda y Burundi, y puesto que nuestros misioneros y misioneras están trabajando allí y en ningún momento, a pesar de los enormes problemas que han tenido durante estos últimos años, han abandonado su misión.
Uno de los méritos de Juan Carrero Saralegui ha sido el de ser "Voz de los que no tienen voz". Ha creado en muchos países de Europa una conciencia a favor de los derechos humanos de los desheredados y tan desconocidos hombres y mujeres de aquellos países, enarbolando siempre la bandera de la paz y la no-violencia.
En las actuales circunstancias y conociendo la mentalidad de aquellos pueblos africanos, polarizados por el problema Hutu-Tutsi, el premio Nobel de la Paz a un hombre de fuera, un "Mushingantahe" (palabra kirundi, de tan hondo contenido en la mentalidad del pueblo de Burundi) podría ayudar enormemente a que aquellos pueblos reencontraran la paz, la convivencia en justicia y libertad, valores todos ellos que se encuentran en su tradición cultural y que por desgracia les han sido arrancados.
En nombre propio y en de la delegación de Misiones de la Diócesis de Mallorca, doy mi apoyo a la candidatura de Juan Carrero Saralegui al Premio Nobel de la Paz del año 2000.
Firmado en Palma de Mallorca a 14 de julio de1999.
Jaume Mas Julià
Transcripción de la carta de Miquel Parets i Serra
AL COMITÉ DE APOYO A FAVOR DE LA CANDIDATURA
DE JUAN CARRERO SARALEGUI AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ 2000
Me llamo Miquel Parets i Serra, D.N.I.43098463-D, misionero católico desde 1961 en Burundi, Rwanda, Congo y Tanzania. He vivido todas las guerras de la Región, huyendo de un país para el otro con los refugiados hutus, hasta que un infarto en 1997 me trajo a Mallorca.
Viví el AYUNO de Juan Carrero en los Campos de Tanzania. En cada uno de los cuatro que visitaba –una semana cada mes- comentaba hasta con fotografías dicho ayuno de Juan y de sus compañeros. El comentario de los refugiados era unánime. Cito sus palabras textuales […] "tal como decimos en Kirundi, nadie es amado u odiado por todos… Juan nos ama".
Personalmente juzgado y expulsado por mis hermanos batutsi extremistas, en Juan Carrero he encontrado al hombre europeo –¡EL ÚNICO!- al que no he tenido que explicar el problema HUTU-TUTSI-TWA. Lo había captado lo mismo que yo después de 30 años por aquellas tierras. Los batutsi quieren ser aquello para lo que han nacido "BAKIVUKIYEMWO" que es según ellos GOBERNAR. Ya en 1972 el padre NGEZA antes de morir acribillado pudo gritar a sus hermanos tutsis. "SOIS VOSOTROS QUE HABEIS ORGANIZADO UNA REBELIÓN PARA JUSTIFICAR ESTA REPRESIÓN" (eran sus hermanos hutus que le disparaban. Los soldados tutsis mataban a los soldados hutus que acababan de asesinar a los hutus como ellos).
Juan Carrero ha comprendido el problema hutu-tutsi-twa como nadie, se lo ha hecho suyo, lo sigue viviendo. Los dos genocidios de tutsi y hutu deshonran nuestro fin de milenio… El primer – los primeros – mundos callan ante tamaña miseria, mientras los hutus siguen siendo esclavizados, muertos. Ojalá el PREMIO NOBEL acordado a Juan fuera –y lo sería- un grito y fuerte de esperanza para estos olvidados de la tierra.
De Vd. afmo. en Xto.
Miquel Parets i Serra
Dioc. de Chosica, Lima – Perú
Traducción -del catalán- de la carta de los Misioneros de los Sagrados Corazones
MISIONEROS DE LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA
Casa Central
Querido amigo:
Como conocedor de las actividades del Sr. Juan Carrero Saralegui a favor de la paz y la convivencia, desgarrada violentamente en muchos lugares del mundo y particularmente sensible a la situación de violencia institucionalizada en la región de los Grandes Lagos del África Central, me adhiero a la propuesta para que le sea otorgado el Premio Nobel de la Paz del año 2000.
Los misioneros de los Sagrados Corazones estábamos y estamos presentes en aquella región africana, antes y después de las violencias que estallaron más agresivamente en el año 1994. Soy testigo directo, aunque muy modesto, porque cada año he visitado este lugar y pude conocer la situación de desamparo de centenares de miles de personas refugiadas, particularmente en el Oeste de Tanzania, hasta que fueron expulsados por los poderes neoimperialistas – perdonad la palabra cargada más de solidaridad que de ideología –, sin que se nos alegase ninguna causa, a excepción de estar al lado de los refugiados, por el solo hecho de hacerlo.
Confieso que las vías normales de pacificación, como sería la de las conversaciones de los gobiernos, han dado resultados muy escasos. Lo hemos intentado desde instituciones muy reconocidas.
De forma bastante directa sé que algunos comisarios de las Naciones Unidas en los campos de refugiados se sentían instrumentalizados por los gobiernos de los grandes países que recientemente han entrado en el África Central, así como por parte de las antiguas potencias colonizadoras.
Dentro de nuestra Comunidad tenemos hermanos de las diversas etnias, que conviven no sólo con la tolerancia, sino con un estilo de fraternidad excelente. Por lo cual en la Congregación creen que la reconciliación es posible. No sólo lo creemos en virtud del Credo católico, sino con la fuerza que nos da dentro de la casa esta fraternidad inquebrantable, que, seguro, se que tiene en Rwanda mártires – en la acepción etimológica del término – en las diversas etnias, confesiones, religiones y maneras de pensar. Sé que el hecho de ser persona cuenta mucho más de lo que emerge en la información que se difunde.
Por eso, creo adecuado proponer al Sr. Carrero al Premio Nobel de la Paz del año 2000. No hago otra cosa que ratificar, si cabe lo que ya le expresó algún hermano de la Congregación, después de su regreso de los campos de refugiados.
Por eso, buen amigo, recibe nuestro apoyo y mi testimonio personal de solidaridad con esta causa.
Santuario de la Virgen de Lluc, 24 de agosto de 1999.
Josep Amengual i Batle, M.SS.CC.
Superior General
Transcripción de la carta de José María Mendiluce
AL COMITÉ EN FAVOR DE LA CANDIDATURA DE
JUAN CARRERO SARALEGUI
AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000
Yo el abajo firmante José María Mendiluce,
reconozco el esfuerzo de Juan Carrero Saralegui en defensa de la paz, los derechos humanos, la justicia y la libertad de los más desfavorecidos, desde su opción por la no-violencia a lo largo de toda su trayectoria vital.
En especial reconozco su compromiso en la lucha para hacer triunfar estos valores en la región de los Grandes Lagos africanos, en donde continua una gran, aunque silenciada, tragedia.
He conocido personalmente a Juan y me ha impresionado vivamente su determinación y honestidad, su compromiso generoso y su entrega sin condiciones.
Con este documento, deseo dar mi apoyo a la candidatura de Juan Carrero Saralegui al premio Nobel de la Paz del año 2000.
Firmado en Estrasburgo a 16 de noviembre de 1999.
Nombre José María Mendiluce
Cargo Diputado Parlamento Europeo
Traducción -del catalán- de la carta de Raimon Panikkar
Fundació Vivarum
Centre d’Estudis Interculturals
Tavertet, 23 de mayo de 2000
AL COMITÉ DE APOYO A FAVOR DE LA CANDIDATURA DE JUAN CARRERO SARALEGUI A PREMIO NOBEL DE LA PAZ 2000.
Apreciados Señores:
Me complace mucho dirigirme a ustedes para expresar mi apoyo más decidido a la candidatura de Juan Carrero Saralegui para el premio Nobel de la Paz del año 2000. No puedo sino manifestar mi reconocimiento entusiasta por todo el trabajo y por todos los esfuerzos realizados durante todos estos años por el Señor Carrero en defensa de las personas más desfavorecidas. Querría expresar también mi convicción de que la voluntad de oponerse a la injusticia, por grande y humillante que sea, con métodos no-violentos es una actitud ejemplar que merece un reconocimiento lo más generoso posible. Esta actitud que caracteriza la vida del señor Carrero es un signo de la transformación espiritual que reclama nuestro mundo, marcado de una manera tan profunda por una injusticia y por una desigualdad crecientes.
Aprovecho la ocasión para saludarles muy cordialmente y desearles el éxito que su tarea merece.
Atentamente,
Raimon Panikkar
Presidente de la Fundació Vivarium
Transcripción de la carta de Berta Meneses
AL COMITÉ EN FAVOR DE LA CANDIDATURA DE
JUAN CARRERO SARALEGUI
AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ DEL AÑO 2000
Berta Meneses Rodriguez
Con este documento, deseo dar mi apoyo a la candidatura de Juan Carrero Saralegui al premio Nobel de la Paz del año 2000.
Hace muchos años que conozco a Juan Carrero Saralegui y también su trayectoria en la defensa incondicional de la justicia, la libertad y los derechos humanos.
También tengo plena seguridad de que esta actitud a favor de la Justicia y la Paz brota de una experiencia profunda, esa experiencia que le lleva a ver al hombre en toda su dimensión humana y divina. Para quien tiene esta visión, ante la situación de los que sufren la injusticia, experimenta una gran compasión que le impulsa a un compromiso serio y arriesgado a favor de estas minorías olvidadas, marginadas y víctimas de la violencia. Esta es la actitud y el compromiso de Juan Carrero.
Su implicación directa en la denuncia pública del dolor que están sufriendo los seres humanos en la zona africana de los Grandes Lagos, nos está demostrando de forma clara y decisiva lo urgente que es cambiar esta situación.
Reconozco su compromiso en la lucha para hacer triunfar los derechos humanos, la justicia y la libertad en la región de los Grandes Lagos africanos, en donde continúa una gran, aunque silenciada, tragedia.
Por eso apoyo firmemente la nominación de su persona al Nobel de la Paz.
El otorgamiento de este premio supondría un importante apoyo y abriría las puertas a la esperanza de una intervención humanitaria en la zona de los Grandes Lagos africanos.
Firmado en Barcelona a 10 de Mayo de 2000.
Nombre Berta Meneses Rodriguez
Cargo Religiosa Filipense y Maestra Zen
Traducción – del catalán – de la carta de Cecili Buele i Ramis
Como ciudadano europeo, diputado de PSM-Entesa Nacionalista al Parlamento de las Islas Baleares, y como Conseller de Cultura y Juventud del Consell Insular de Mallorca, me adhiero públicamente a la campaña ciudadana que se está desplegando a favor de JUAN CARRERO SARALEGUI como candidato al premio Nobel de la Paz.
La trágica situación que, desde hace muchos años, se está sufriendo en la región africana de los Grandes Lagos, reclama voces enérgicas, claras y fuertes -como la de Juan Carrero-, a fin de que se produzca una reacción internacional que siembre y mantenga la paz y la convivencia democrática de una manera definitiva.
Mallorca, 19 de marzo de 2000.
Cecili Buele i Ramis
Traducción –del francés- de la carta de la Comunidad Burundesa del Canadá
JUAN CARRERO SARALEGUI
QUEBEC, 26-05-00
PREMIO NOBEL DE LA PAZ 2000
La Comunidad Burundesa del Canadá, Región de Quebec, aplaude el valor, la determinación y el sacrificio que Vd. no cesa de atestiguar referente a los oprimidos de los Grandes Lagos Africanos. La lucha por la paz, la justicia, la igualdad para todos y la democracia se prolongará, pero Dios mediante, venceremos puesto que tenemos los mejores que nos han precedido y que nos sirven de ejemplo, como Juana de ARCO para abolir el sistema feudal de Francia, Martin LUTHER KING para erradicar la esclavitud en Estados Unidos, Nelson MANDELA para desmantelar el "apartheid" en África del Sur, USTED y su ORGANIZACIÓN para reconducir la paz en el mundo y particularmente en África de los Grandes Lagos.
Las atrocidades que soportan los burundeses no son de ahora, sino de antes de la colonización[…]. El régimen Tutsi se ha otorgado el privilegio de dominar el pueblo Hutu por el terror […]
El Mayor Pierre BUYOYA continua su política de exterminación de los hutus reagrupándoles en los campos de concentración, encarcelándolos arbitrariamente, y excluyéndoles de todos los órganos políticos, económicos y militares del país. Peor aún, asesinándoles sin que la justicia vaya a socorrerlos. Las cifras avanzadas por los observadores neutrales y organizaciones no gubernamentales ascienden a más de 200.000 muertos desde el golpe de estado de 1993.
He ahí el sufrimiento de un pueblo que no aspira a más que a la democracia y que no ve más que la salud en su abnegación [de Juan Carrero]. Sabemos que usted comprende el sufrimiento abusivo que un pueblo puede soportar […]
La comunidad burundesa del Canadá Región de Quebec le felicita y le asegura que ella le dará soporte en todas sus empresas hacia la solución de los problemas burundeses.
Nuestro deseo es que Dios pueda estar al lado de usted y sobre todo que Él le preserve y le guíe en esta pesada tarea de hablar por los pueblos avasallados.
Por la comunidad burundesa de Canadá, Región de Quebec.
Ezéchias NIBIGIRA Presidente