El 26.04.97 aparecía en la publicación francesa La Libre Entreprise un artículo de François Misser donde hablaba de los intereses de las empresas mineras norteamericanas en el Congo. Unos extractos pueden ayudarnos a entender la situación actual:
"Casi inexistentes sobre el terreno un año antes, las empresas americanas ocupan ahora posiciones claves en el cobalto y el oro. Se meten en el mismo sector de los diamantes, donde el imperio De Beers (sudafricano) tenía el monopolio de la comercialización de la producción de la única explotación industrial del país.
El despliegue más espectacular ha sido el contrato de mil millones de dólares realizado el día 16 de Abril por American Mineral Fields, una empresa nueva con sede en Hope, Arkansas, el Estado de Bill Clinton, para la creación de una fábrica de zinc y explotación de yacimientos de zinc, cobre y cobalto en Kolwezi y Kipushi. Los deseos de AMF no se limitan al cobalto o al cobre. Esta sociedad que posee una filial en el sector del oro en la vecina Zambia, Zamgold, también está activa en el sector del diamante en Angola donde tiene una concesión de 8.700 km2 bordeando el rio Luremo en Lunda norte, la frontera de Kasai occidental.
Otras compañías nortemericanas no parecen tener muchas dificultades, como Eurocan Consolidated Ventures, el socio sueco de la cual, el magnate Adolph Lundin, firmó a finales de 1996 con el gobierno Kengo un contrato de mil quinientos millones de dólares para la explotación de los yacimientos de Tenke-Fungurume (donde las reservas de cobalto corresponden al equivalente de 30 años de la producción mundial actual). La compañía americano-canadiense Barrick Gold tiene un permiso de explotación sobre 81.000 km2 de las concesiones de la Oficina de las minas de oro de Kilo-Moto en el Alto Zaire.
La actitud de Estados Unidos que bloqueó la intervención internacional en favor de los refugiados ruandeses que habría podido entorpecer a la Alianza al principio de la conquista, puede explicar el a priori positivo de que se benefician las compañías norteamericanas. En el mundo de la información se ha tomado nota de los numerosos contactos estos últimos meses entre Kabila y el ex-número dos de la CIA para Africa, Richard Orth, nombrado consejero militar en la embajada de Kigali poco antes de la ofensiva lanzada a partir de Rwanda. Muchas fuentes mencionan también la presencia de antiguos miembros del Pentágono como consejeros técnicos de la Alianza. Por otra parte, Dan Simpson, el embajador americano en Kinshasa, no oculta su intención de cortar las alas a las empresas belgas y francesas implantadas en Zaire."
Un despacho de France Presse firmado por Barthelemy Bosongo, del 18.09.98, habla de las riquezas mineras del Congo. Dice:
"Según estudios geológicos hechos estos últimos años, el subsuelo del Congo contiene yacimientos de cobre, plata, cadmio y otros metales raros pero sobre todo concentraciones de oro en cantidades excepcionales.
La mayor concentración de oro se encuentra en la provincia oriental, en la región de Ituri, en los confines de la frontera con Uganda y Sudán. Una leyenda del este congoleño situa las minas de oro del rey Salomón en esta zona. Según un estudio hecho por el Centro Nacional de Investigaciónes Geológicas y Mineras (CRGM), el suelo de Ituri es tan rico que es posible con los métodos modernos de tratamiento, obtener oro fino hasta un término medio de 6 a 7 kg por tonelada, solo con el tratamiento de los rebajes de las antiguas minas del Okimo. Miles de buscadores de pepitas de oro trabajan por su cuenta en la región que se extiende sobre 83.000 km2. En algunos lugares la cantidad de oro llega a la cifra astronómica de 18 kg/oro fino por tonelada, contra un promedio mundial que se situa alrededor de 11 gramos de oro por tonelada, según datos del CRGM. Hasta ahora solo los yacimientos secundarios (de aluvión) han sido explotados por el Okimo. Los yacimientos primarios (roca dura subterránea) están intactos y serían los más ricos. Según los especialistas del sector, en el cuadrado 200 de la concesión 40 del Okimo, situado alrededor de la ciudad de Mongbalu en la frontera con Uganda, solo la mina Senzere contendría reservas estimadas entre las 2.000 y 3.000 toneladas de oro, de un valor que llegaría a 20 o 30 mil millones de dólares.
En el Kivu Sur la explotación de tierras vírgenes que aún no ha empezado tendría que producir metales preciosos como el europio o el thonio, utilizados en la aeronáutica i la industria espacial."