Durante la noche del dia 19 a 20.3.1997, al menos 500 personas
forzadas a vivir en los campos de reagrupamiento de hutus de:
Ruhagarika, Kaburantwa y Gasenyi (cerca del puesto militar de
Buganda), provincia de Cibitoke fueron asesinadas por miembros
del ejercito gubernamental. Los cadaveres fueron enterrados
precipitadamente evitando testigos incomodos y la radio
gubernamental difundio informaciones segun las cuales una
agresion de "atacantes" habia ocasionado la muerte de 138
personas en un campo de reagrupados. Lo cierto es que esta
poblacion hutu reagrupada por la fuerza constituye una presa
facil de los militares extremistas.
El dia 15.3.1997, los habitantes de la comuna de Kanyosha, provincia de Bujumbura rural descubrieron dos nuevas fosas comunes que contenian 35 cadaveres. Algunos entre los muertos, estaban encarcelados en la BSR (Brigade Speciale de Recherche) y habian sido entregados el dia anterior (14.3.1997) por el oficial de guardia, teniente Sindayihebura. Es a la vista de uno de los cadaveres en la plaza del mercado de Kanyosha, que la busqueda de otras victimas comenzo, y que dos fosas communes recientes fueron descubiertas.
La poblacion exigio que esos muertos fueran desenterrados y enterrados dignamente, sin embargo a pesar del consentimiento del jefe local de Musaga, el comandante de la region, Capitan Bizindavyi, rehuso categoricamente estas honras funebres. En Burundi, las victimas de matanzas tienen derecho a ceremonias funebres y a la bendicion religiosa solo cuando son tutsis. Los hutus son arrojados a fosas comunes sin la presencia de testigos y camaras. En este caso, no fue sino 3 dias mas tarde, el dia 18.3.1997, que les militares declararon a la prensa, que habian dado muerte a combatientes pertenecientes a las Fuerzas de Defensa de la Democracia (FDD) y tomado armas y municiones para justificar la matanza de esos civiles. El dia 17.3.1997, unos militares asesinaron otra vez en Ruziba (aproximadamente 10 km de Kanyosha) a 3 miembros de la familia Mathias Sayangana.
Los ex-jefes de Estado Mayor del ejercito y de la gendarmeria, coroneles Jean Bikomagu y Pascal Simbanduku, han creado una policia llamada privada en Bujumbura. Los reclutamientos se llevan a cabo prioritariamente entre los antiguos militares. Los dos altos oficiales del ejercito son senialados como los primeros responsables del golpe de estado del dia 21.10.93 y de la muerte del Presidente electo Melchior Ndadaye. Estos reclutamientos revelan la preocupacion del mayor Buyoya por recuperar a todas las milicias tutsis. Estos escuadrones de la muerte son dirigidos desde 1994 por la SOJEDEM (Association, Jeunesse pour la Defense des Minorites) y el PARENA (partido del ex-dictador Jean Baptiste Bagaza). Desde el siguiente dia de su golpe de estado del 25.7.1996, el mayor Buyoya tambien ha intentado alistarlos a todos en el ejercito regular.
Pierre Buyoya y su antiguo rival, Jean Baptiste Bagaza a quien derroco mediante un golpe de estado en 1987, luchan para acrecentar su infuencia en la comunidad extremista tutsi. 8 personas proximas a Jean-Baptiste Bagaza, de las cuales dos militares, dos representantes provinciales del partido PARENA y un oficial ruandes, acaban de ser detenidas. Se les acusa de haber intentado asesinar al mayor Pierre Buyoya.
El dia 12.3.1997, 3 minas anti-carro explotaron en la ciudad de Bujumbura. Nada permite afirmar que estas explosiones apuntaran al mayor Buyoya, salvo el hecho de que las minas habian sido colocadas en las cercanias de la Presidencia y del Ministerio de Defensa. Tampoco se excluye que mediante estas explosiones, los detentadores del Poder de Bujumbura busquen convencer a la comunidad internacional presentandose como moderados amenazados por los extremistas de los dos grupos, con el fin de obtener especialmente la aprobacion de sus diplomaticos nombrados recientemente en el extranjero.
Simon Ntamwana, obispo de Bujumbura, sera investido oficialmente arzobispo de Gitega, el sabado 22.3.1997. Hereda una funcion dificil al reemplazar en este puesto a Monsenior Joachin Ruhuna, asesinado. 6 obispos han sido asesinados en la region de los Grandes Lagos en 3 aņos.
El dia 1.3.97, la Nunciatura Apostolica de Kinshasa publico una lista de 8 sacerdotes y 3 hermanas, todos hutus ruandeses, asesinados por los rebeldes tutsis del Este de Zaire dirigidos por Laurent Desire Kabila. Segun fuentes religiosas anonimas, ya el aņo pasado, en el mes de diciembre, la persecucion de los religiosos en el Este de Zaire era la consigna de los rebeldes de Desire Kabila.