LOS PERDEDORES Y LOS GANADORES EN LA PARTIDA ZAIREÑA. UN MAPA REGIONAL DESDE SUDÁFRICA


Richard Griggs
Independent Projects Trust
Mayo-97


Nota del traductor: Con Kabila y sus huestes ya en Kinshasa y ya algunas cabezas rodando en la capital del reluciente Congo, los analistas de la geoestrategia política y económica nos estan ofreciendo el resultado de sus pensamientos. He aqui el trabajo del Dr. Griggs.

El trabajo en si mismo es muy interesante, aunque algunas de sus partes pecan de excesivamente ambiciosas o demasiado genéricas. Por ello he añadido algunas llamadas, entre parentesis, que hacen referencia a notas aclaratorias que he situado al final del documento.

Para aquellas organizaciones que piensan emprender programas de algun tipo en esa zona, la correcta identificación de quien es quien influye en la eficacia de la empresa.

Conviene leer este documento con el mapa de la Region delante.

Joseph MAFOKOZI


LOS PERDEDORES Y LOS GANADORES EN LA PARTIDA ZAIREÑA, UN MAPA REGIONAL DESDE SUDÁFRICA

Africa Central se ha convertido en una peligrosa partida geopolítica que podría ver extenderse una conflagración desde el noreste de Angola hacia el Mar Rojo. El tablero de la partida consiste en 50 estados africanos brillantemente coloreados. Las piezas son personalidades influyentes, dinero liquido, ejercitos y capitales que los jugadores geopolíticos deben mover hacia los lugares adecuados en el momento adecuado para facilitar la obtención de resultados favorables a sus intereses estratégicos o politicos. Como Park Lane en el juego del monopoly, uno de los mayores premios en este tablero es Zaire, el segundo estado más grande y una zona geostratégica de inmensas riquezas naturales en el corazón de Africa. Los jugadores que amplian su influencia allí conquistan el acceso a: inmensas cantidades de minerales tales como el cobre, el zinc, el oro y los diamantes industriales; minerales estratégicos tales coomo el uranio y el cobalto (Zaire es el primer productor mundial de este ingrediente vital para los motores a propulsión); selvas virgenes, suficiente potencial hidroeléctrico para satisfacer las necesidades de toda Africa y suficiente agua fresca para aplacar la sed de Sudáfrica. En este momento los principales jugadores políticos estan trabajando en equipos y parece haber algunos ganadores y perdedores pero la partida esta lejos de estar terminada.

Uganda, Estados Unidos, el gobierno MPLA de Angola, el Zaire de Kabila, Eritrea, Etiopia, y los regímenes de la minoria tutsi de Ruanda y Burundi están en un campo. Tanzania, Kenya, el Zaire de Mobutu, Sudan, la Angola de las fuerzas de UNITA, Francia, algunos grupos tribales zaireños y los Hutus de Rwanda y Burundi conforman otro campo. Esta explosiva telaraña de alianzas podría producir resultados inesperados (peones incontrolados). Como mínimo mantendrá el area en un estado inestable durante años o décadas después de alcanzar cualesquiera acuerdos entre Laurent Kabila, jefe de las fuerzas de la alianza rebelde y Mobutu (1), el enfermo presidente de un Zaire que se desintegra rápidamente.

GANADORES POTENCIALES Y PEONES INCONTROLADOS DE LA ALIANZA TUTSI

La alianza de los tutsi (2) es la columna vertebral del ejército rebelde zaireño; su base financiera y la razón de ser de la alianza tutsi no es Laurent Kabila sinó el Presidente Museveni. Kabila constantemente consulta al viejo maestro cuyo National Resistance Movement (MNR) derrotó con éxito al corrupto régimen de Obote en 1986. El MNR comprendía a muchos tutsis de los vecinos Rwanda y Zaire. Por ejemplo, Paul Kagame, el actual vice- presidente de Ruanda y Ministro de Defensa, es el antiguo jefe de la inteligencia militar de Uganda. A su vez, el régimen del RPF (Ejercito Patriotico Ruandés) de Rwanda se hizo con el poder en 1994 con el apoyo de Uganda. Por ello, la revolución bajo la batuta tutsi de Museveni no ha terminado sinó que se ha extendido a Rwanda, Burundi y Zaire. Museveni busca dos principales ventajas geoestratégicas. La primera es en términos de seguridad y la otra en términos de comercio. La ventaja de la seguridad fue evidenciada en octubre de 1996 con la rápida creación de una franja bajo control tutsi de 300 Km en el Este de Zaire desde Uvira en el Sur de Goma al Norte. Con el objetivo de ocupar la mitad oriental zaireña, rica en minerales, y proteger las fronteras de Uganda a lo largo de la frontera de Sudan. Esto disperso todas las fuerzas rebeldes que lanzaban ataques fronterizos hacia Uganda (West Bank Nile Front, Lord's Resistance Army, Allied Democratic Army), Rwanda (Fuerzas ex-FAR), y Burundi (Fuerzas para la Defensa de la Democracia, los rebeldes FDD o CNDD). Tambien proporciona una geostrategia para el comercio y un alivio para la falta de acceso al mar de Uganda, Rwanda y Burundi. La dominación tutsi de estos estados y del Este de Zaire podría verse como la realización de la larga ambición de Museveni de desarrollar completamente una ruta de transporte a través del lago Tanganyika y en consecuencia en dirección al Sur hacia la red ferroviaria de Sudáfrica.

Estos diseños geostratégicos podrían tropezar con dos peones incontrolados. Primero, esto provoca la resistencia de Tanzania que es pro-hutu (3) en vez de pro-tutsi, controla la mayor parte de la red de transportes, y entra en competicion con Uganda como una hegemonia en la región. Una invasión tanzana de Burundi (el ejército de Tanzania cuenta con muchos hutus) podría frenar la jugada de Museveni. Un segundo peón incontrolado es que muchos rebeldes hutus (4) volvieron a Ruanda, Burundi o a las zonas fronterizas para continuar una lucha armada que podría finalmente colapsar la alianza tutsi. El incremento del apoyo sudanés a las milicias rebeldes ugandesas podría también proporcionar una estrategia para desestabilizar la alianza. El Zaire de Kabila: Kabila es un katangueño de la tribu luba y no es un tutsi pero está llevando a cuestas una revolución de inspiración tutsi hacia Kinshasa. Antes del comienzo de la revolución en octubre de 1996 numerosos grupos guerrilleros que conspiraban para el derrocamiento del gobierno zaireño se enfrentaron al problema de los campos de refugiados hutus utilizados por las milicias rebeldes ruandesas y burundesas para lanzar ataques fronterizos a los regímenes tutsis. Kabila organizo varias grandes milicias tribales bajo el paraguas llamado Alianza de Fuerzas Democráticas para la Liberación del Congo-Kinshasa (AFDL). Esto incluia a su propia milicia intertribal, Fuerzas Armadas Populares (FAP) pero la principal fuerza de combate era la Alianza Democrática de los Pueblos o ADP compuesta de tutsis zaireños. Era la fuerza apoyada por Rwanda y Uganda que convirtió a Kabila en un ganador en esta partida de ajedrez geopolítico.

Dos peones incontrolados podrían afectar la capacidad de Kabila para restaurar el orden en Zaire. Primero, tendrá que compartir el poder con unos once líderes regionales que han disfrutado de una autonomia de hecho a causa de la desorganización interna de Zaire (5). Si Kabila intenta restaurar el control centralizado sobre la region, el estado podria colapsar en una guerra civil, echando leña a las animosidades tribales que abundan en la región y abriendo las puertas para que los enemigos de Kabila desestabilicen su régimen. Por ejemplo, hace décadas que existen odios entre la tribu luba de Kabila y los katangueños, ambos de la provincia de Shaba. Segundo, la mayor parte del apoyo de Kabila en la region procede de dictaduras inestables de la minoria tutsi. Imagínese un cambio a un estilo de gobierno democrático en Burundi o Rwanda, donde los hutus llegan al poder y deshacen la alianza tutsi. Podría haber una profunda hostilidad mutua entre estos países y los regímenes Museveni-Kabila que se podría manifestar como ayuda militar encubierta a las milicias tribales en guerra lo largo y ancho de la región.

LOS ESTADOS UNIDOS

Tanto en asuntos de seguridad como de intereses comerciales, los Estados Unidos están ganando muchísimo de su apoyo diplomático y financiero encubierto a Kabila (Los Estados Unidos ofrecen entrenamiento militar y fondos a Rwanda y Uganda). Ha ganado jugosos contratos para accionistas norteamericanos. Inmediatamente después de tomar Kisangani, la American Diamond Buyers recibió una licencia como única oficina legal de compra de diamantes. La American Mineral Fields, registrada en Canada, se llevó el contrato cobre-cobalto a cielo abierto de un billón de dólares en Ruashi-Etoile, ante las mismas narices de las firmas surafricanas JCI y Anglo-Americain. La American Mineral fue también premiada con una nueva planta de zinc en la provincia de Shaba. La postura proamericana de Kabila se produce a expensas de la influencia francófona y establece los Estados Unidos como poder hegemónico en Africa Central. Los millones de dólares en apoyo a Uganda también ayudan al esfuerzo americano para derribar el regimen de Sudan, que está encargado de entrenar los militantes islámicos y los "terroristas". Uganda apoya al Sudan People's Liberation Army (SPLA) buscando derribar el National Islamic Front que gobierna Sudán y que se hizo con el poder mediante un golpe en 1989. La implicación de Uganda tanto en Zaire como en Sudán ha ayudado a precipitar el incremento de la ayuda de Khartoum a la alianza Zaire/Hutu y a los rebeldes anti-Museveni que operan a lo largo de las fronteras de Uganda.

SUDAFRICA

Aunque Sudáfrica haya perdido algunos contratos mineros muy lucrativos a manos de compañias norteamericanas pujando por los favores de Kabila, todavia se considera como un gran candidato para ganar en acuerdos para el transporte, embarque y producción hidroeléctrica al perder en el comercio si se crea una región centro-africana sana y estable. Spoornet, compañia ferroviaria sudafricana ya tiene el 51% de las acciones de la red ferroviaria zaireña Sizarail, que trae materias primas y mineral de hierro de Lubumbashi, en la rica región minera en dirección al Sur hacia Sudáfrica. Otra red con un un gran potencial de desarrollo de transportes está en Bujumbura, Burundi, un puerto ideal sobre el lago Tanganyika, capaz de repartir mercancias desde la mitad oriental del Africa Central directamente a la red ferroviaria sudáfricana en Zambia. Ya ha tenido lugar una discusión en Sudáfrica en lo que respecta al desarrollo de Eskom del potencial hidroeléctrico de Zaire. Un sector del rio Zaire -las cascadas del rio Inga- podría proporcionar electricidad a toda el Africa subsahariana y todavia quedaria algo de electricidad para la exportación. También se podría canalizar el agua del rio Zaire hacia la sedienta Sudáfrica. Los contratos para ese desarrollo podrían ir fácilmente a Sudáfrica. (6)

ANGOLA

Las fuerzas del MPLA en Angola ganan al librar el Sur de Zaire de las bases de UNITA y recuperar el control de la región diamantífera.

PERDEDORES POTENCIALES Y LOS PEONES INCONTROLADOS DEL ZAIRE DE MOBUTU

De muchas maneras, Zaire, un país con la posibilidad de una firme resistencia al avance de Kabila y posiblemente la expansión fronteriza de los combates.

MILICIAS HUTUS

Después del genocidio de abril de 1994 de los tutsis de Rwanda, los campos de a lo largo de las fronteras orientales de Zaire con Burundi y Ruanda recibieron más de un millón de personas que huían de las represalias del Ejército Patriótico Ruandés (RPF). Los campos ofrecían comida, cobijo, reclutas y escudos humanos para unos 55.000 ex-Fuerzas Armadas Ruandesas y las milicias Interahamwe acusadas de las matanzas. Al mismo tiempo, las Fuerzas para la Defensa de la Democracia (FDD), el ala militar del Consejo Nacional para la Defensa de la Democracia (CNDD), se instalaban en los campos. Desde octubre de 1996, estas milicias hutus fueron puestas en fuga con éxito por la AFDL de Kabila. Algunos acompañaron los 650.000 refugiados que volvieron a Rwanda. Muchas de las milicias hutus cruzaron el lago Tanganyika para tomar posición en Tanzania y por lo tanto en el interior de Burundi y Rwanda, donde la guerra civil se ha intensificado. Otros se dirigieron hacia el Este, adentrándose en la selva para tomar armas con el ejército zaireño. Por ello, a corto plazo, las milicias hutus son perdedoras pero no son una fuerza malgastada. De hecho, son peones incontrolados que podrían desestabilizar la región entera. A pesar de la fuerza de la alianza tutsi, que cuenta los regímenes de la minoria en Rwanda y Burundi, se debe recordar que hay seis hutus por cada tutsi en una población total de 13 millones de habitantes. Entre 750.000 y un millón de hutus están localizados dentro del territorio tanzano en la frontera con Rwanda y Burundi y ejercen influencia sobre Tanzania, donde las milicias rebeldes reciben entrenamiento y sus lÍderes tienen sus sedes. Tanzania podría ser el punto de partida de un segundo mivimiento revolucionario.

Otro peón incontrolado lo constituyen las milicias tribales dentro de Zaire que están aliadas con los Hutus y opuestos al AFDL. Esta compleja rivalidad intertribal podría ser explotada en una situación conflictiva. Los Bufalero, Warega, Tembo, Hunde y Babembe han mostrado su inclinación hacia las milicias hutus en el pasado.

SUDAN

Hasta cierto punto los combates en Sudán están entremezclados con la guerra en Zaire. Parte de las motivaciones de Uganda para apoyar Kabila fue para consolidar sus fronteras contra tres milicias financiadas con fondos sudaneses y que lanzaban ataques fronterizos contra Uganda desde Zaire (Lord's Resistance Army, Allied Democratic Army, West Nile Liberation Front). Parte del esfuerzo de guerra de Uganda es para apoyar las milicias que tienen el objetivo de derrocar el actual regimen de Sudán (Southern People's Liberation Army). Los generales ugandeses han amenazado con invadir Sudán y Sudán declara que ya han ocurrido incursiones fronterizas del ejército ugandés. Hay numerosas alianzas en ese conflicto incluyendo Eritrea, Etiopia y Estados Unidos alineados con Uganda y el apoyo de Irán a Sudán. Si las dos guerras se vuelven todavia más entremezcladas podría dar lugar a una conflagración que iria desde Sudán al Norte hasta Angola en el Sur. Francia podría incluso intentar apoyar a Sudán en represalia por sus pérdidas en Zaire y parar la linea de la deterioración del Africa francófona a la altura de los vecinos, República Centroafricana y Chad. Esto podría colocar a Francia (7) y los Estados Unidos en lados opuestos en una guerra de influencias.

TANZANIA (8)

Tanzania está aliada con las milicias hutus de Burundi (las FDD, Palipehutu, y Frolina). De hecho, muchos hutus sirven y tienen influencia en el ejercito de Tanzania. En noviembre de 1996, Tanzania advirtió que utilizaria su ejército para contraatacar si las tropas burundesas atacaban a los rebeldes en su lado de la frontera. Algunos líderes hutus querrían ver Tanzania anexionar Burundi. El embargo económico total de Burundi que limita los recursos disponibles para proteger sus fronteras fue también ideado desde Dar-Es-Salaam en el pasado mes de julio. Esta circunstancia geopolítica produce otro peón incontrolado (8): imagínese una invasión tanzana de Burundi justo cuando Zaire colapsa bajo una guerra regional y la guerra civil de Uganda se intensifica con el aumento del apoyo sudanés para las fuerzas anti-ugandesas. Tal escenario incrementaría la implicación de actores extra-regionales tales como los Estados Unidos con todo el potencial de convertirse en una importante conflagración que serviría pocos intereses a corto plazo en la región. La guerra y los grandes movimientos de refugiados podrían implicar a muchos estados y afectar a más de 100 millones de africanos.

KENYA

Es improbable que Kenya sea arrastrado directamente a la guerra, excepto en el escenario anterior. Sin embargo, Kenya está perdiendo influencia diplomática bajo la actual situación porque el Presidente Daniel Arap Moi ha cobijado a líderes extremistas hutus ruandeses en Nairobi, apoyado a rebeldes anti-Museveni en el pasado y aprobado las sanciones contra el régimen tutsi de Burundi, y apoyado abiertamente el regimen de Mobutu (9). Esto convierte Kenya en un perdedor en círculos diplomáticos y ciertamente en términos de ganancias económicas bajo un régimen de Kabila. Las relaciones diplomáticas ya se han deteriorado entre Kenya y Uganda y en julio de 1996 Kenya cerró la embajada ruandesa. El principio geoestratégico de Kenya ha sido influenciar los paises occidentales para que lleven fuerzas de pacificación que pudieran neutralizar la alianza tutsi.

FRANCIA

Francia es el gran perdedor en la región simplemente por apoyar el lado perdedor. Los franceses intervinieron más de una vez para apoyar el régimen de Mobutu e impedir la separación de la provincia de Shaba. Francia también se ha alineado con las fuerzas de Zaire y las ex-FAR del antiguo régimen ruandés. Desde 1990 hasta 1993 las fuerzas francesas de élite junto con el ejército zaireño y las FAR de dominio hutu repelieron los avances del Ejército del Frente Patriótico Ruandés (RPF). También intervinieron en 1994 para impedir ataques posteriores del Ejército Patriótico Ruandés (RPF) contra los Hutus. Como ocurre con muchos jugadores exteriores, los motivos franceses fueron el acceso a las inmensas riquezas naturales de Zaire y mantener su área de influencia dentro de la antigua Africa francófona. Ahora, con Kabila rechazando vehementemente la influencia francesa en la región, Francia tiene poco que ganar económica o estratégicamente para la vencedora alianza AFDL-Tutsi. De hecho, la mejor estrategia de Francia es apoyar a Mobutu hacia un final amargo en la esperanza de obtener algunas concesiones al final del juego del ajedrez geopolítico.

CONCLUSION

De muchos modos, de lo que se trata en el Africa Central es menos de la paz, democracia y humanitarismo y más de un juego geopolítico alimentado por la codicia y el hambre de poder. El juego se llama "Lucha por Africa", en el cual cada jugador tiene sus cartas y algunos ganan y otros pierden. El mayor perdedor es el ciudadano de a pie, que cree que los jugadores enfrascados en el juego están actuando a favor de sus mejores intereses. Otro perdedor es la persona que cree que las revoluciones son predecibles -raras veces salen como se pretende. Matar como método de solución de conflictos conduce a toda clase de repercusiones. En este caso, hay suficientes peones incontrolados como para ver este peligroso juego extenderse más allá de todas las expectativas en vez de terminar en Zaire. *****************************************************************

NOTAS:

(1) Como advertimos en varias ocasiones, Kabila y los suyos nunca estuvieron dispuestos a firmar ningún tipo de acuerdo con el régimen de Mobutu. Su situación de ventaja militar les permitía jugar sus cartas independientemente de cualesquiera movimientos diplomáticos.

(2) En muchas ocasiones se ha afirmado que la rebelión zaireña era la cobertura perfecta para el destronamiento largamente esperado de Mobutu por parte de Museveni. Para ello se recurrió a la alianza de los tutsi de Uganda, Ruanda, Burundi y Zaire, cuya columna vertebral la constituía la fuerza de unos 15.000 hombres formados en Uganda como "legión tutsi". Y para evitar que el control basculara demasiado pronto hacia los zaireños, el general zaireño Ngandu fue eliminado por el circulo pro-tutsi de Kabila.

(3) Quizás un análisis menos superficial revelaría una situación menos sencilla de lo que parece: no es tan evidente que Tanzania sea pro-hutu. Basta para ello recordar lo que las autoridades hicieron con los cientos de refugiados hutu ruandeses a finales del año 1996: fueron entregados "manu militari" a las manos del régimen tutsi de Kigali; en marzo de 1997, 120 hutus burundeses fueron entregados al puesto fronterizo de Kobero, siendo 114 de ellos muertos allí mismo, ... El que los hutus burundeses huyan hacia Tanzania no se debe sinó a que no hay ningún otro país mínimamente seguro adonde dirigirse, pero podrían ser devueltos sin más, a pesar de las protestas de los organismos internacionales.

Por otra parte, llama la atención el hecho de que cualquier hutu que dispone de algun medio económico se aleja lo más que puede de la frontera tanzana. La presencia de hutus en el ejército tanzano no dice nada: también los hay, como muestra, en el ejército ruandés.

(4) Efectivamente, después de perder sus bases de retaguardia en el Este de Zaire, los hutus burundeses buscaron otras y, siendo su lucha justificada por el asesinato de la democracia burundesa en la persona del único presidente electo, Melchior Ndadaye, en la historia burundesa, parecen dispuestos a seguir en la brecha. En cuanto a los hutus ruandeses su lucha es más complicada a causa del genocidio de que se les acusa. Sin embargo, la terrible odisea que los cientos de miles de refugiados hutus ruandeses (y burundeses) acaban de sufrir en el Este de Zaire, podría producir resultados insospechados. Pero esto de momento no pasa de ser una mera conjetura.

(5) Si Kabila quiere gobernar solo, al estilo de sus mentores tutsis, puede hacerlo: bastaría militarizar todo el país y al mismo tiempo eliminar a todo recalcitrante (sin esperar a que los rebeldes desarrollen una completa conciencia de su estado de rebeldia). Para eso puede recurrir a la experiencia de consumados maestros como son Museveni, Kagame, Buyoya, etc. Kagame, conocido por los ugandeses bajo el seudónimo de Poncio Pilatos, es responsable de la eliminación de los principales opositores al régimen de Museveni, antes de tomar el camino de Rwanda.

(6) En el fondo, la guerra de la rebelión zaireña no parece prometer nada distinto de lo que se ha visto hasta ahora: una enconada lucha de intereses que poco o nada tiene que ver con el pueblo, que asiste esperanzado pero sin conocer lo que se cuece detras del telón.

(7) La probabilidad de que Francia se lance en una guerra de estas características es nula. Probablemente le resulte más cómodo compartir mesa y mantel con los Estados Unidos, aunque no sea el dueño de la situación; después de todo ambos pertenecen al mismo sistema geoestratégico.

(8) Es una eventualidad absolutamente impensable, sobre todo sabiendo que la alianza tutsi ya ha colocado a sus peones en Kinshasa. Tanzania no tiene medios para lanzarse solo a una guerra contra una alianza tutsi apoyada por los Estados Unidos. Este modo de enfocar las cosas se parece a un intento de preparar la comunidad internacional para un posible ataque de la alianza a Tanzania para desalojar a los combatientes hutus; los tutsis burundeses ya le han advertido que podría convertirse en otro Zaire.

(9) Kenya está sufriendo un fuerte desgaste bajo la presión de la alianza tutsi. Hace tiempo que los hutus burundeses y ruandeses refugiados sobre su territorio están acusando su reacción: temen ser expulsados en masa hacia Rwanda y Burundi de un momento a otro.

Otros analistas consideran que es más probable un ataque a Kenya que a Tanzania, precisamente porque hasta ahora es el único país que no ha expulsado masivamente a los refugiados hutus. Pero eso puede durar poco.


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