Desde que me enteré de la muerte de Manolo no he parado de llorar hasta ahora.
A las 10:15 de la mañana del pasado 19 de enero se truncó mi vida. Nada volverá
a ser como antes. Han matado a Manolo en Ruanda, "su país de las mil colinas".
La foto que más me gusta de las que trajo es aquella en que la cocinera le
abraza por detrás. Ese era Manolo, capaz de dejarse querer por rudos sindicalistas
sevillanos, idealistas cooperantes de Médicos del Mundo y sencillos ruandeses
"altos y bajos", como él decía.
Qúe puedo decir? Manolo no sólo era mi hermano, fue mi compañero de juegos infantiles, juntos fuimos al colegio, juntos fumamos a escondidas el primer cigarrillo, juntos salimos por primera vez en parejas con chicas. Manolo no tenía nada de convencional, mi padre lo llamaba el niño "intrépido". Siempre en busca de nuevas experiencias, era tan vitalista. Nunca pensó en nadie más que en él, en realizar sus ideales, fueran o no altruistas. Cuando le decías: "Joder Manolo, que nos tienes en vilo siempre", arrugaba los ojos y sonreía. Médicos del Mundo le brindó la oportunidad de compaginar su espíritu aventurero con la ayuda a los marginados. Cuanto más necesitados, más empeño ponía él, en la Delegación de Salud del Ayuntamiento, en el sindicato o en el Zaire.
Ser cooperante en Ruanda no es tan peligroso, si la zona de los Grandes Lagos no fuera la frontera entre las influencias anglófonas y francófonas (entiéndase EEUU y el Reino Unido-Francia y Bélgica). Al principio me daba igual de dónde salieron las balas, si eran de armas "francesas o americanas". Habían matado a Manolo. Quizás parezca egoísta, también murieron Flors y Luís, pero yo no los conocía. Estoy seguro que sus familiares y amigos también hubieran preferido a cualquiera antes que a su ser querido. Quererlo abrazar de nuevo implica mucho egoismo. Pero la foto de portada del ABC me hizo mucho daño. Uno se cree un tipo duro, que aguanta lo que le echen. Pero esa foto!, tirados en el suelo, entre tanta sangre. No habían robado nada. Dejaron vivos a los de Médicos sin Fronteras porque eran ocho, se fueron a por cuatro y quedaron sólo tres cadáveres, porque uno era norteamericano.
Los atracadores pidieron el pasaporte a los cooperantes antes de disparar. El norteamericano era el administrador del dinero para ese proyecto, que era procedente de Médicos del Mundo de EEUU. Pero este chico también ha venido engañado a Ruanda. ¿Tiene sentido que se envíe a un país francófono a una ONG española- francófona, un administrador que sólo hable inglés? Este chico que los atracadores dejaron vivo, me recuerda al chico norteamericano de la película "Missing". Le amputaron una pierna, pero puede perder la vida por haber visto demasiado. Y digo visto, porque al no entenderlos no pudo oir lo que decían ni atracadores ni asesinados.
Vamos a ir atando los cabos sueltos de este drama. El gobierno de Ruanda expulsó a las ONG francesas de su país en diciembre de 1996. Manolo fue testigo. "Fernando -me dijo-, nos metieron en una habitación sin asientos a los representantes de las ONG. Sólo había una mesa pequeña y una silla, en la que se sentó un ministro del gobierno muy trajeado y con gafas. Con gran soberbia y actitud altiva y en un inglés correcto nos dijo: "Tienen ustedes tantos días para abandonar el país, sólo se quedan Cruz Roja, Save the Children" y otra más, naturalmente anglófona. Qué lástima de no recordar con exactitud sus palabras, pero no puse demasiada atención.
Manolo vino en diciembre enfermo y desilusionado. Enfermo de una amebiasis y con un diente roto. Desilusionado por el fracaso de la misión. El gobierno ruandés les negaba todos los proyectos que presentaban. Estuvieron en varias zonas del país para observar las necesidades y planificar. Incluso les dejaron visitar algunas cárceles donde encerraban a los acusados de genocidio. "Las celdas son tan pequeñas -contaba- y están tan hacinados que tienen que dormir sentados cada ocho días por turnos, el resto ha permanecer en pie. Hacen sus necesidades allí dentro Cuando entrabas en una de ellas el olor era nauseabundo, y en la oscuridad total. En una ocasión en que una chica no salía de su celda vacía, me acerqué a verla y noté que estaba abortando y desangrándose. Me dirigí al militar que mandaba el campo, que era un chaval de 15 años, de tan poca estatura que la punta del kalashnikov le rozaba el tobillo. Sabes qué hizo? ¿Te acuerdas del oficial norteamericano de la película Apocalypse Now que estaba en las filas de Marlon Brando? Ondulaba lso brazos lentamente con los ojos muy abiertos. Al ver que no me contestaba y yo insistía, se acercó el representante de los presos con el responsable de ACNUR y me dijo: Por favor, no se interese más por nosotros, mientras más se interesen más empeoraran nuestras condiciones cuando ustedes se vayan. Fernando -subrayó- los tutsis son unos nazis". Me enseñava unos papeles de ACNUR con los presos que había en cada campo de los que se podían visitar. "Mira! 4000 presos, sólo se alimentan 22. Esto quiere decir que como el Gobierno de Ruanda no les da de comer, a 22 les llevan la comida sus familiares. La cocinan en sus celdas y se la reparten entre todos". Yo pensé: los hutus mataban a machetazos, estos tutsis parecen algo más refinados. Ahora me entero de que los acusados de genocidio no tienen abogados defensores en sus juicios. Sin duda estan mejor asesorados que los anteriores genocidas.
A los 11 días de su desilusionante regreso mi hermano se marcha de nuevo a Ruanda, esta vez va de responsable de equipo. "¿Te acuerdas del proyecto de ayuda a los centros de salud de Ruhengeri, que te comenté que fue denegado? Pues lo ha aceptado el ministro. Es una zona muy bonita. Allí estaban las 900 colinas, los volcanes, el lago, ¿recuerdas?". Yo recordaba, además, que estaba cerca de Uganda y al norte del lago Kivu, con el colchón de los Banyamulengues entre él y la guerra. También recordaba que desde que Mobutu llegó los banyamulengues no avanzan tanto. Mientras Manolo estuviera en Ruanda, los tutsis banyamulengues eran mis soldados preferidos, incluso me caían simpáticos. Mobutu reclutó a mercenarios franceses, y consiguió que los terribles Mai Mai cambiaran a su bando. La influencia francófona cobraba fuerza.
Sigamos atando cabos. El gobierno de Ruanda no quería las ONG francófonas de ninguna manera. Las ONG no se van, Flors y Luis estuvieron allí todos estos días. De pronto aparece financiación americana para el proyecto de Ruhengeri. Desde luego tardan unos días en encontrar el administrador idóneo, ni idea de francés ni español. Varios días antes del asesinato la zona se encuentra muy poblada por soldados del gobierno ruandés. Por declaraciones de otras ONG sabemos que los vigilaban durante su trabajo. La impresión que me da es que los cooperantes estan muy vigilados, y la zona es poco propicia para bandas armadas incontroladas. Los asesinos piden el pasaporte a los asesinados, matan a los españoles y dejan mal herido al norteamericano. Poco después del suceso es un diplomático estadounidense el que dice que ha sido una banda de interahamwes, que ha sido una ejecución, que los rebeldes armados hutus quieren aterrorizar a la población. Verdades y mentiras. Manolo y sus compañeros, incluido Nitin Madhav, así como la organización Médicos del Mundo han caído en una trampa mortal. Quizás sugerida por una famosa Agencia Central de la barbarie, que defiende la influencia anglófona en la zona de los grandes lagos. No sería la primera vez que realiza este tipo de actividades. Ocho les parecieron muchos, fueron a por cuatro y mataron sólo a tres inocentes. Al jefe de la partida le parecería demasiado matar a un americano. "Fernando, nuestra defensa es ir desarmados y ser pacíficos. Si no somos peligrosos no corremos peligro". Ojalá se le hiele el aliento al que planificó la matanza. Manolo era tan pacífico, tan tierno, tan cariñoso.
El gobierno español exige responsabilidades el gobierno ruandés, mientras no consigue que la Unión Europea apoye la intervención militar en la zona. Absurda pretensión, mientras se precise el voto de los británicos. La hábil policía ruandesa, en 48 horas descubre a los asesinos. Les ha facilitado la entrada el vigilante nocturno, que naturalmente era una antiguo miembro del ejércitu hutu, así como toda la banda. ¿De verdad un interahamwe o antiguo militar hutu dejaría vivo al americano? ¿Dejaría vivo a uno del país que ayuda a sus enemigos tutsis?
Desde hoy me caen bien los mercenarios franceses. Mobutu y los interahamwes. El gobierno ruandés ha matado a Manolo, Flors y Luís para echar a las ONG de su país. Pero ¿no podían negarles el derecho a cooperar? No, pondría en peligro la afluencia de ayuda internacional que ellos quieren gestionar. Es mejor ejecutar a unos pocos españoles altruistas e ilusionados para aterrorizarlos a todos y que se vayan. De esta manera la ayuda internacional no tendría más remedio que ser gestionada por ellos. Cada vez son más finos los asesores. Por otra parte precisan tener libres de testigos incómodos la frontera por la que tendran que entrar los banyamulengues si pierden la guerra con Zaire. Y es preciso limpiar de posibles quintacolumnistas hutus la provincia de Ruhengeri.
El gobierno español quiere imponerle a mi hermano una medalla. Yo lo agradezco profundamente, pero la
cambiaría sin dudarlo un momento por la no aceptación de estas explicaciones oficiales emitidas por el
Gobierno ruandés. No quiero con esto hacer recomendaciones en política exterior a quien ha de tomar
las decisiones oportunas. Dicen que en política a veces hay que seber tragarse un sapo, pero no tengo
ninguna obligación y sí un desconsuelo infinito.