LAS CÁRCELES RUANDESAS O EL RETORNO DE LA SERVIDUMBRE


Felicien Kanyamibwa
RwandaNet
23.05.98


Si el Gobierno ruandés actual fuera derrocado hoy, cuál sería su herencia? La mayoría de la gente en Kigali, incluyendo a veces a los partidarios más duros del RPF, no vacilan en contestar a esta pregunta: muerte y prisiones.

Las cárceles ruandesas se han convertido, sin duda, en las más densas, más peligrosas y más inhumanas del mundo. Cientos de miles de personas estan recluidas en remolques de camión, fábricas abandonadas, antiguas letrinas, húmedas o goteantes mazmorras, o en cualquier lugar donde puedan ser confinadas.

Torturan a los presos regularmente. Miles de ellos han perdido algún miembro, desarrollado enfermedades de la piel, o han contraido enfermedades crónicas o terminales. "Las prisiones de Rwanda son un ejemplo vivo de la maldición por falta de humanidad; la prueba de lo que un hombre malvado puede hacer a su vecino", dijo un religioso ruandés tutsi que visita regularmente las prisiones.

1. PRESOS RUANDESES: LA LIMPIEZA ETNICA DE LA ELITE HUTU RUANDESA

Los presos ruandeses son gente con estudios, por regla general. Lo que el actual Gobierno de Rwanda llama la "planificación del genocidio de 1994", la mayoría de la gente cree es una manera de apuntar a la élite de la etnia hutu. Abogados hutu, médicos, profesores, ingenieros, alcaldes anteriores, funcionarios, banqueros, gente de negocios, etc. Todos están allí, descomponiéndose silenciosamente en las cárceles implacables. Desgraciadamente, estos intelectuales y profesionales frecuentemente son blanco de torturas, abusos y matanzas por parte de la policía o los guardianes encargados de la seguridad de las prisiones.

2. PRISIONES RUANDESAS: EL RETORNO DE LA VIEJA ESCLAVITUD MONARQUICA

"Despierto con el primer canto del gallo. Caliento la comida, saco los animales afuera y voy a buscar agua a la fuente. Después despierto a mi hija de 11 años y le muestro la comida para sus hermanas y hermanos más pequeños. Tengo 2 hijos más, de 5 y 9 años, y otra hija de 7 años. También he adoptado a 3 niños de mi hermana, asesinada por los Interahamwe en 1994, el marido de la cual fué asesinado por los soldados del RPA (actual gobierno) el año 1995, en Kibeho. Después voy al calabozo del pueblo donde mi marido está encarcelado. Llego allí alrededor de las 9 de la mañana. Normalmente tenemos que esperar hasta cuatro horas para entregar el alimento a nuestros maridos. A veces la policía o los guardianes piden dinero para poder ver a nuestros maridos. Puede ser que no veamos a nuestros maridos durante días y entonces pasan mucha hambre. Todas nosotras somos mujeres casadas con hombres condenados a muerte. Salgo del calabozo alrededor de las 3 o las 4 de la tarde y llego a casa al anochecer. Al día siguiente, tengo que trabajar en los campos de la gente de modo que pueda conseguir alimento para mis niños y mi marido para el día siguiente. Aunque soy una mujer tutsi, la mayoría de mis parientes y amigos tutsis me han rechazado por estar casada con un hutu. No puedo trabajar mis campos, apenas puedo. No tengo ni semillas, ni tiempo, ni energía. Prefiero trabajar para otros. A veces desearía matarme. Entonces pienso en mis 7 hijos y mi marido. Y eso es lo que me impide hacerlo. Me asusta que, un día, pueda despertar por la mañana y decidir que no puedo continuar así".

Esta historia de una mujer del sur del país se oye demasiado a menudo en Rwanda, donde el hambre, la enfermedad, la desesperación y la muerte se han convertido en la vida diaria de las mujeres y los niños. Muestra cómo el sistema penintenciario ha transformado la sociedad ruandesa en el sistema más brutal de esclavitud de los tiempos modernos.

3. DESTRUIR EL SISTEMA PENINTENCIARIO RUANDES ES UNA VICTORIA CONTRA LA ESCLAVITUD

Las prisiones ruandesas se han convertido en el único y más importante logro del Gobierno ruandés actual. "Sirven para múltiples objetivos del actual Gobierno ruandés. El objetivo último es la limpieza étnica contra los hutus. Así es cómo se desarrolla el plan: primero, la élite hutu, que incluye a la gente con estudios, profesionales, hombres de negocios, profesores y activistas, son acusados de genocidio y metidos en la cárcel o, simple y friamente, asesinados. Entonces requieren a las familias para alimentarlos en la cárcel. Las familias no pueden trabajar sus propios campos y han de trabajar para otros, ya sean tutsis o los llamados hutus 'moderados', en el poder. En última instancia, las familias terminan vendiendo su propiedad para conseguir alimento o dinero para sobornar a la policía. En el momento en que el marido muera en cárcel, la familia lo habrá perdido todo y tendrá que vivir en esclavitud perpetua. Esto es realmente un plan de exterminación de un grupo étnico entero", explica este antiguo profesor de ciencias políticas, uno de los rebeldes del Ejército Ruandés de Liberación, encargado de enseñar la ideología rebelde a los nuevos reclutas.

4. LAS PRISIONES NO SON BLANCOS FÁCILES: SON INSTRUMENTOS DE ESCLAVITUD

Después de las afortunadas incursiones en las prisiones, los rebeldes ruandeses están cerrando escuelas en las regiones donde se desarrolla su actividad. Los rebeldes ruandeses emprendieron la campaña de cierre de prisiones y escuelas para acentuar su creencia de que, actualmente, estos dos sistemas son instrumentos de servidumbre. Son muy pocas las prisiones y escuelas que funcionan en Gisenyi y Ruhengeri, en medio de la fuerte protección de militares ruandeses que hay en esta región. Con todo, la potencia de crecimiento de los rebeldes de Rwanda en esta región es demasiado fuerte para que el Gobierno pueda controlarla. "La impresión global es de una guerra que no ha terminado y donde, mientras el Gobierno no reconozca su debilidad, la guerrilla combatiente continuará quemando prisiones y liberando más presos, así aumentará la magnitud de su fuerza y muchos estudiantes inocentes morirán en el tiroteo", dice un miembro de una ONG en Kigali, antes de añadir, "pero dada la brutalidad de los soldados del Gobierno y la carencia de voluntad política de sus líderes, no pienso que pare la matanza demasiado pronto". De hecho, contrariamente a la creencia mediática que siguió a la victoria de 1994, las tropas ruandesas del Gobierno se comportan más y más como asesinas manadas de lobos errantes. Al mismo mismo tiempo, los rebeldes ruandeses, normalmente denominados bandas de matones y bandidos por el gobierno ruandés que controla los medios de comunicación, han profesionalizado su propia organización y están entrenando a sus tropas.