Joseph Kabila, presidente de la RDC:

"Hay que juzgar a los responsables de la guerra"

(Le Monde,03/02/2004)

[Traducción: Ramón Arozarena]

Recibido el martes por Jacques Chirac, el Jefe del Estado congoleño reclama la creación de un tribunal internacional.

Jefe de Estado de un "país mártir", el martes 3 de febrero se va a entrevistar usted con el presidente Jacques Chirac. ¿Cuál ha sido su hilo conductor para salir de cinco años de guerra mortífera?

Están la determinación general de acabar con ella y el amor por el país. Sobre esta base, hemos aceptado compartir el poder con los rebeldes formando un gobierno de transición. Hoy trabajan con nosotros. Y, sabe usted, compartir el poder en África no es nada fácil…

Entre sus ministros hay algunos que han sido acusados por tribunales internacionales; otros están acusados de haber colaborado con el extranjero. ¿Puede uno reconciliarse con ellos?

Es una cuestión de prioridades. Para nosotros era necesario reunificar el país, pegar sus trozos. Para ello hay que pagar un precio.

Pero, vuelvo al tema de la impunidad. La Asamblea nacional va a interesarse por un proyecto de ley que consagra la amnistía, pero únicamente por hechos de guerra. Los genocidios y otros crímenes contra la humanidad no quedarán cubiertos. Sus responsables serán llevados ante la justicia tarde o temprano, sea cual sea su posición en el gobierno.

¿El Estado ejerce su soberanía sobre el conjunto del territorio?

Sí y no. Sí en tanto que el gobierno integra facciones que eran los dueños absolutos de ciertas zonas. No, en la medida en que no todos han aceptado venir a Kinshasa. Hay altos funcionarios que se resisten. Pero, progresivamente la autoridad del Estado se restablece y de aquí a febrero ya no existirán problemas de administración en las once provincias donde serán nombrados nuevos gobernadores…

¿Está la comunidad internacional a la altura de la tarea que la reconstrucción del Congo representa?

Al prometer que nos acuerda 3.9 mil millones de dólares como ayuda en los tres próximos años, la comunidad internacional ha mostrado hasta qué punto confiaba en el proceso de reconciliación en curso. La MONUC – Misión de las Naciones Unidas en el Congo- ha parecido por momentos "que flotaba". No parecía capaz de cumplir con su misión. Las cosas se han reconducido, concretamente en el este del país donde los enfrentamientos interétnicos se difuminan.

Está prevista para este verano una conferencia de paz y seguridad que reúna los países de los Grandes Lagos. ¿Quiénes deben participar en ella?

Somos favorables a un "gran formato", a una conferencia que reúna los países de los Grandes Lagos y los de África central. Al final es la fórmula que ha sido adoptada, aunque nuestros vecinos del este defienden una visión más restrictiva. Existen tantos problemas, ligados a los nuestros, en Angola, Congo-Brazzaville y República centroafricana, que no podemos limitarnos al África de los Grandes Lagos si queremos traer la paz a la región. Francia, entre otros, apoya nuestra concepción amplia de la seguridad regional.

En abril se conmemorará el décimo aniversario del genocidio en Rwanda. ¿Qué sentimientos le inspira, al haber sido su país víctima de una agresión ruandesa?

Como Jefe del Estado congoleño, no puedo sino condenar de nuevo el genocidio en Rwanda en 1994. Pero igualmente debo condenar lo que ha sucedido en mi país durante años. Yo espero, y los congoleños conmigo, el mea culpa de los países que nos han agredido, entre ellos Rwanda. Ha habido al menos 3 millones de muertos en el Congo.

En cuanto al genocidio en Rwanda, los responsables son conocidos y deben ser juzgados por el Tribunal Penal Internacional para Rwanda – TPIR – de Arusha, en Tanzania. ¿Pero, dónde están los culpables de las masacres, de las violaciones, de los saqueos, perpetrados en mi país? Han destruido una ciudad como Kisangani. Hemos comenzado a llevar ante la justicia a los que hemos podido detener. Pero están todos los otros, los "verdaderos culpables". Algunos se esconden en Rwanda, en Uganda… ¿Quién los juzgará?

Vuelvo a decirlo: la justicia respecto de los "genocidas" debe ejercerse por los dos lados. Desde hace años no cesamos de reclamar que un tribunal internacional juzgue los responsables de la guerra que ha asolado mi país.

Están programadas elecciones para 2005. ¿Será usted candidato?

La prioridad es el éxito de la transición. De la candidatura del Señor Kabila hablaremos en las vísperas electorales. Entretanto tengo que cumplir una misión: traer la paz y la democracia a mi país, restablecer la soberanía.

¿Se pueden organizar elecciones en un país devastado, sin vías de comunicación?

¡Ese ha sido siempre el pretexto invocado para no celebrar elecciones! Hace una decena de años las mismas preguntas han servido de pretexto para no ir a las urnas. Así pues, aunque parezca una misión imposible, vamos a organizar elecciones, a pesar de todos los problemas técnicos. Con nuestra determinación y la ayuda internacional, es factible.

Hace un año fueron pronunciadas treinta condenas a muerte contra personas reconocidas como culpables del asesinato de su padre. En tanto que presidente y como hijo de la víctima ¿piensa usted graciarlos?

(Silencio) No sé, no sé…

 

Entrevista firmada por Stephen Smith y Jean-Pierre Tuquoi