BURUNDI-RWANDA: COMPOSICION SOCIAL


Dámaso Masabo
Burundés residente en España
Abril 1997


Rwanda y Burundi, son dos países "gemelos" poblados por tres etnias que son:

1.1. Los Twas (pigmeos):

De raza pigmóide(1), son considerados como los primeros ocupantes de la zona. Vivían de la caza y de la fruta silvestre. Actualmente forman un 1% de la población y viven de la alfarería. Por desgracia, se habla poco de ellos y como se descuiden corren el peligro de extinguirse. No participan en ningún sector de la vida política o pública. Están totalmente marginados.

1.2. Los Hutus:

De raza bantú, según la mayoría de los etnólogos y de los antropólogos, los hutus son agricultores. Cuando llegaron a la zona hacia el año 3000 a.C.-según algunos historiadores-, los hutus destruyeron la inmensa selva e hicieron que la zona fuese un campo de cultivo. Convivieron pacíficamente con los twas, intercambiando los productos de la agricultura con los de la caza y de la alfarería. Los hutus en ambos países son unos 85% de la población según las estadísticas de la epoca colonial.

El apego al clan ha quedado simbólico para ellos y guarda solamente un carácter histórico a causa de los cambios sociales interiores. Entre los clanes hutus, se puede citar hasta cuarenta y ocho, por ejemplo:

-Abahanza - Abatobo -Abajiji -Abashubi -Abavumu -Abakaba -Abaranda -Abanyarwanda -Abakambazi -Abarongo -Abasango -Abanyange -Abasindi -Ababondo -Abarambi -Abayengero -Abavoma -Abanyagisaka -Abarima -Abanyegeri -Ababuto -Abararo -Abahoro -Abakalwa -Abashegi -Abataba -Abanyuka -Abarazi -Abavugo -Abanyabirezi -Abazage -Abazuru -Abasovu -Abatarwira -Abayagara -Abahene -Abanyongozi -Abaramvya -Abagoma -Abatangana -Abaraza -Abego -Abashoro -Abahogoyi -Ababere -Abarishi -Abaremera -Abatobo

1.3. Los Tutsis:

De raza "camito-nilótica". Según F. Rodeguem(2), estos se dividen en dos grandes grupos: los tutsis-nyaruguru y los tutsis-hima. Los tusis-nyaruguru se reagrupan en cuarenta y tres familias de pastores guerrerros denominados según la región de orígen de su ancestro epónimo. Según la tradición oral, vinieron del norte(3); en efecto, existe la colina Nyaruguru como topónimo en territorio de Rwanda, en la prefectura de Butare. Según los historiadores, las infiltraciones de los Tutsis-Nyaruguru se sitúa hacia el siglo XV. En busca de pasto para su ganado, éstos tutsis se instalaron en el corazón de Burundi para finalmente colonizarlo. Consiguieron hacerse con el poder de diversas formas: mediantes alianzas matrimoniales con los reyezuelos locales de orígen hutu. Como dice de Lacger, un historiador de Rwanda, "los nuevos llegados lo mejor que han conseguido es acostarse en una cama de sus predecesores". Según la tradición, Nyaruguru es sinónimo de tutsis.

A la muerte del principe Ruberabatutsi, hacia 1850, conforme a la costumbre que prohibe pronunciar el nombre de un difunto ilustre, cambiaron el termino Abatutsi por Abanyaruguru, y el topónimo correspondiente Ubututsi por Ubunyaruguru. Ubututsi-Bunyaruguru es una región de altas mesetas en la provincia de Bururi. Siempre, según la tradición, hay que notar que en Burundi, las familias y las regiones son honoradas o despreciadas con una gama de matices intermedios. En este contexto, de los 43 linajes, solamente 33 son apreciados y diez restantes "mediocres", pero no hay ninguno malo o despreciado. Lo que no es el caso de los Hima.

Los Hima cuentan con 31 linajes, cuyos 17 son considerados honorables y 14 despreciables. En principio, era prohibido a los hima dar como esposas a los soberanos. La sangre hima era incompatible con todo lo que toca la sangre real. Una cabeza de una vaca de un hima podía contaminar el ganado real si alguien consiguiese introducirla en dicho ganado. Esta importancia al étimo parece ignorada en Burundi.

El Boletín geográfico del Cairo, en 1906, nos informa que el nombre Hima designa numerosos clanes de alrededor del Lago Alberto que estaban atestiguados con su sentido: todos los clanes se dan el nombre de "orome", es decir los hombres (varones). Según los historiadores, los Hima proceden del antiguo reino de Toro u Hoïma. Se hallan hoy los hima sobre el borde izquierdo del Lago Mobutu que cruzaron posiblemente hacia 1750.

Antiguamente establecidos en Bunyoro, (han conservado la lengua, el lunyoro también llamada Kihema) se infiltraron en el valle de la Semliki siguiendo su ganado y dominaron las poblaciones bantues ya establecidas en la región. En el siglo pasado, Stanley ya había observado las reacciones de los agricultores víctimas de la arrogancia y del desprecio de los hima, cuando pasó por el sur de Ruwenzori. En todas las partes, los hima, cuya sedentarización remonta a un siglo escaso, se hicieron con el poder mediante la vaca como instrumento de dominación política. Sus execraciones provocaron a veces sobresaltos de revueltas como el de los Lendus, que el 4 de diciembre de 1911, masacraron el jefe Bomera y sus hombres. Parece que los hima han desempeñado un papel importante desde el punto de vista político en varios reinos de la zona interlacustre.

En Burundi, estos pastores nómadas se infiltraron pacíficamente durante el siglo XVIII. Su ancestro Muhima sería el hijo de un personaje mítico Kiranga-Ryangombe, venerado todavía por los tutsis-nyaruguru, y por el conjunto de la población de Burundi por lo menos antes de la evangelización.

En Burundi, los hima cogieron el poder por primera vez en 1966. El primer presidente de Burundi Micombero Michel era un auténtico hima, de la familia abakaba, un linaje despreciado. El radical -kaab- en el bantú común, significa "practicar la magia negra", (être jeteur de mauvais sorts). Como sus ancestros lejanos en otras regiones de la zona interlacustre, Micombero hechó la mano a la estrategia matrimonial: se casó con una princesa Buyoya, la tía del Rey Charles Ndizeye, Ntare V. Notemos, aunque de paso, que el capitán Micombero es quien el 8 de julio de 1966 entronizó a Ntare para derrocarlo tres meses después. Lo que sí conviene saber de toda esta historia para una cultura anamnética como hemos dicho más arriba, son las tácticas y estratégias seculares utilizadas por los pastores para hacerse con el poder: infiltraciones, colonización, lazos de dependencia basados sobre el préstamo del ganado, alianzas matrimoniales con las familias reinantes para finalmente pasar a la evicción pura y simple(4). Según las estadísticas de la época colonial, en Rwanda como en Burundi, los tutsi son el 14% de la población.

Con otras palabras, Michel Kayoya nos describe este movimiento migratorio de estos distintos grupos etnicos de la siguiente manera:

"El hombre, este burundés primitivo, vigoroso, se enfrentó con la inmensa selva, terrible y amenazante. Alejó la selva con el fuego y el hierro. Entonces, el país se convirtió en habitable, cultivable; creció la hierba fresca para el ganado... Una alfombra de hierba verde estaba uniformemente acostada sobre las colinas virgenes, bellas como reinas inclinadas como una virgen que saluda a su padre. Es este espectáculo que atrajo las hermosas vacas orientales...
"Al llegar a este país soñado desde siempre, sus pastores ( de las vacas) no continuaron su viaje mil veces secular. De nómadas que eran, se instalaron, se sentaron y entablaron conversaciones, aprendieron la bella lengua, la hermosa lengua cantante de respeto y de espíritu. Se habituaron a las costumbres de los hombres sedentarios..." (5)

Colonizados primeramente por los alemanes ( 1886-1919), luego por los belgas (1919-1962) los dos países pasaron finalmente bajo la tutela belga con la ley del 21 de Agosto de 1925, después de la primera guerra mundial. Los colonizadores adoptaron la administración indirecta utilizando "la minoria tutsi (jefes y subjefes) para transmitir medidas impopulares tomadas por ellos"(6). Rwanda y Burundi adquirieron la "independencia" el mismo día en 1962.

Las creencias religiosa de Rwanda y Burundi estaban centradas en un Dios único o Imana, padre y creador de todos los hombres. Imana tenía sus intermediarios en la comunidad de los vivos y en la de los muertos(7).

Rwanda y Burundi, son pues dos pueblos que "comparten la misma cultura, la misma lengua, la misma historia durante muchos siglos"(8). Las diferencias étnicas en lugar de ser una riqueza para las dos naciones, debido a diferentes ingredientes y ambiciones de dominación, del tener y del poder, se han convertido en una verdadera barrera , un handicap y bloqueo para la convivencia, la unidad y la fraternidad. Los mismos obispos de la Región de los Grandes Lagos, reunidos en Nairobi en diciembre del año pasado, lo han constatado. En efecto, según ellos "la diversidad de etnias constituye la riqueza de un país. Pero la etnia se convierte en la peor de las amenazas cuando intereses privados o políticos la transforman en ideología y en instrumento de conquista o del ejercicio del poder. Esta ideología, por el juego de las alianzas internas o externas, así como por el sórdido tráfico de armas, engendra conflicto y alimenta una espiral de la discriminación, de exclusión y de violencia que puede llegar hasta la masacre o el genocidio"(9).

Estas afirmaciones explican e ilustran bien lo que ha pasado y sigue pasando en la historia de nuestros pueblos. En Burundi, nunca ha cesado la caza al hombre basada en esta ideología etnocéntrica; nos refimos a las distintas masacres (10) y limpieza étnica periódicas que se han ido operando desde 1965, pasando por el genocidio de 1972 cuando más de 300.000 intelectuales hutus pasaron bajo las armas del ejercito tutsi(11); tenemos todavía en memoria las masacres de más 20.000 personas(12) en el norte de Burundi (Ntega-Marangara) en 1988. En cuanto al genocidio que viene cometiendose desde 1993 contra la población en represalia por haberse pronunciado democrática las cifras son escalofriantes a parte de que todavía las masacres continúan(13).

En Rwanda, la catástrofe empezó el uno de octubre de 1990, cuando un grupo de refugiados rwandeses apoyados por el ejercito ugandés(14) invadieron ese país por el norte. He aquí cómo los obispos de Rwanda lamentaban entonces los daños causados por esta invasión:

" Miles y miles de vidas humanas incluso los niños han sido sacrificadas; toda una región del país ha sido saqueada, casas han sido destruidas, cosechas quemadas...
" La unión nacional entre las etnias y las regiones, predicada y realizada por los esfuerzos de las autoridades y la población ha sido quebrada quedó comprometida, etc.
" La economía del país ha sido muy afectada con las consecuencias que todo esto supone etc.".(15)

La guerra duró cuatro años y esta crisis rwandesa culminó con las masacres de la población y flujos de refugiados hacia Zaire, Tanzania y Burundi que hoy por hoy sigue siendo un verdadero problema y un drama jamás visto de esta última década del siglo XX. Hacemos nuestras las palabras del obispo Pere Casaldáliga: "El corazón de Africa es hoy el corazón de la humanidad que todavia quiere ser humana...; es el propio corazón del Dios de Jesús: un corazón del futuro, la esperanza de la familia humana, el cielo y la nueva tierra que suena Dios. Todos somos Africa o no somos humanidad..."(16).

NOTAS:

1. Para saber más sobre esta etnia Cf. CAROLIS, A. de., Contribution à la connaissance de twa du Burundi, Ecole de Hautes Etudes, Paris 1975. Id., Une ethnie paria les twa du Burundi, Ecole de Hautes Etudes, Paris 1973.

2 RODEGUEM, F., "La genèse du conflit. Le poids de l'histoire", en LEMARCHAND, R., y GREENLAND, J., Les problèmes du Burundi. Colloque International, Bruxelles 27-28 décembre 1974, pp 13-22.

3. Cf. RODEGUEM, F., Onomastique rundi, Bujumbura 1965 p.84.

4. Cf. RODEGUEM, F., art. cit. pp. 15-17

5. KAYOYA, Michel, Entre les deux mondes. Sur la route du développement, Presse Lavigerie, Bujumbura 1970 pp.20-21

6. MAZIMPAKA, V., "Rwanda: pasado, presente y futuro" en Tiempo de paz 42 (1996) 25.

7. Cf. MUZUNGU, B., Le Dieu de nos pères I: les sources de la religión traditionnelle du Rwanda et du Burundi, Presses Lavigerie, Bujumbura 1974. MUSANIWABO, M.T.L., Les chemins de la sagesse. Imana et le Burundi, Centre d'histoire des Religions, Louvain-la-Neuve 1979.

8. Cf. Message des Evêques Catholiques du Rwanda et du Burundi (Kigali 14 décembre 1990) en Weltkirche 1(1991) 18. Ver también, BAUR, John, 2000 años del cristianismo en Africa, Mundo Negro 1996 p 459.

9. Message des Evêques de la Région des Grands Lacs d'Afrique, Nairobi 21 décembre 1996.

10. Para tener una mínima idea, se puede ver el balance aproximativo de las violencias políticas colectivas, en GUICHAOUA, A., (dir.) Les crises politiques au Burundi et au Rwanda (1993-1994),Université des Sciences et Technologie de Lille, 1995, p.76.

11. Cf. KIRARANGANYA, B., La vérité sur le Burundi, Naaman de Sherbrooke, Québec 1977.

12. Cf. THIBON, CH., "Les origines de la violence politique au Burundi" en Studia africana 5(1994) 35.

13. Sobre el asesinato del Primer presidente elegido democráticamente en Burundi y sus consecuencias ver , el extrato de la Comisión Internacional de Encuesta sobre las violaciones de los derechos humanos en Burundi, desde el 21 de octubre de 1993, en GUICHAOUA, A., op. cit., pp.549-557.

14.Hoy día nadie niega la implicación y la participación activa del ejército ugandés en la guerra de Rwanda. Fuentes fidedignas atestiguan que Museveni ha sido recrutado por los británicos y Americanos para ejecutar las ambiciones geopolíticas de esas potencias. Entre los objetivos perseguidos se destacan, reducir la población en el Africa Central ya que la política planificación familial ha fracasado; otro objetivo consiste en crear una "Zona de influencia".

15. Cf. Conférence episcopale de Rwanda, ( Kigali 5 décembre 1990) en Weltkirche 1(1991) 9. Para tener una visión de conjunto de esta guerra, leer ERNY, P., Rwanda 1994, L'Harmattan 1994. REYNTJENS, F., L'Afrique des Grands Lacs en crise. Rwanda Burundi: 1988-1994, Karthala 1994.

16. CASALDALIGA PERE, Del mensaje de adhesión a la marcha por la paz en los Grandes Lagos.



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