A pesar de la presencia militar, un anciano se las arregló para hablar en alta voz. Dijo que él conocía al coronel Aloys Nsekalije desde su niñez y que nadie de Giciye se esperaba que quien traería la desgracia sobre ellos sería el descendiente de... (al parecer el padre de Nsekalijes). Empezó a maldecir al alcalde antes de que los soldados del FPR lo maltrataran y fuera llevado a un camión militar.
"Soldados, me honra poder hablaros en este momento. Me siento humilde y a la vez lleno de alegría por vuestros éxitos constantes y, más importante aún, por vuestro sacrificio para la liberación de nuestra querida Rwanda. Estos últimos días han sido críticos en nuestra lucha. Sin embargo, vuestro valor y diestro espíritu de combate os han dado un lugar junto a célebres héroes y mártires ruandeses. De hecho, una ofensiva, conducida por los ejércitos del FPR y de Museveni, con la ayuda de muchas tropas occidentales, se armó con el último y más adelantado equipo y no se pudo detener la ofensiva, llegando a avanzar más los territorios enemigos.
Perdimos algunos de nuestros mejores combatientes en una emboscada pero los enemigos perdieron aún más. Acabo de recibir las noticias de nuestro coronel a cargo de la ciudad de Kigali. Ayer, envió a nuestros servicios de inteligencia al hospital de Kigali y de Kanombe. Ambos hospitales estan llenos de tropas enemigas heridas. Los soldados muertos del FPR no pueden ser contados. Mercenarios y ugandeses están huyendo de nuestra deslustrada capital. También acabo de recibir noticias de nuestros combatientes en Byumba. Su ofensiva va muy bien, tan bien en realidad que el enemigo ha pedido más tropas de refuerzo a Museveni. Los frentes de batalla en Kibuye, Kigali, Gitarama, y Cyangugu permanecen estables. Nuestra gente en Butare y Kibungo está tejiendo lentamente su red.
He venido aquí hoy para honrar a la mayoría de vosotros, y especialmente para ascender a los dos sargentos de pelotón que han derribado a dos helicópteros enemigos. Conozco a los dos sargentos desde hace mucho tiempo. Cuando me enteré de las noticia sobre el derribo de los helicópteros, le pedí al coronel... de traerlos aquí para que todos vosotros sepais que nunca nos detendremos frente a cualquier fuerza enemiga de combate, aunque esté equipada con el más avanzado armamento y inteligencia occidentales.
Así, ahora asciendo a estos sargentos a tenientes, y a los cabos y soldados bajo sus órdenes a sargentos y cabos respectivamente. Quisiera informaros que Juru, uno de nuestros primeros compañeros de armas que es Tutsi-Mugogwe y líder, ha sido ascendido a capitán por sus últimos éxitos en la región de Kibuye y Gitarama. Su sacrificio, dirección y espíritu de lucha són una fuente constante de moral para sus tropas.
Los éxitos de estos días pasados, con las vidas sacrificadas, deben ser un catalizador para avanzar hacia estrategias más concretas y tácticas más eficaces. Pedí a todos mis comandantes regionales en operaciones de combate que me dieran sus opiniones. Pronto vuestros oficiales os conducirán a operaciones aún más eficaces e innovadoras.
Que Dios os bendiga a todos."
Después del discurso un pastor pentecostal pronunció una breve oración y nos fuimos.